LA FE Y LA RAZON

A mayor nivel de conocimiento intelectual más difícil es aceptar que existen los milagros

La fe riñe con la lógica, mas no implica que este equivocada

La fe cuando se argumenta pierde su valor. La fe es siempre un valor personal, único y no discutible

No existe tal cosa como “poca fe”. La fe es fundamentalmente una esperanza convertida en seguridad. Se tiene o no

La realidad es una percepción pero el que no se perciba algo no implica que no exista. Allí entra a jugar la fe

La fe en cualquier elemento suprahumano es siempre una respuesta a la ansiedad, pero eso no excluye que pueda existir Dios

Cuando se tiene fe no se razona. De hecho razonar es erradicar la fe

La creencia en Dios es un acto unipersonal. El problema es la interpretación de lo que es Dios es siempre multifactorial

Decía Lutero: “la razón es la puta del diablo”. En términos metafóricos estoy de acuerdo con esa aseveración

La fe es siempre una paradoja. Se cae una casa “gracias a Dios salimos vivos”, alguien murió en el derrumbe “El está con Dios”

El problema humano es tratar de entender cosas que van más allá de su comprensión humana

Quienes tienen fe tienden a sentirse más seguros y acompañados. Quienes no la tienen, se sienten más independientes

Ser ateo o creyente realmente no importa. Lo importante es que cuando mueras te enterarás si tenias o no razón

Cuando la fe te convierte en un ser discriminador de los que no la tienen, traicionas cualquier Dios de amor que exista

El que Dios exista o no realmente en mi opinión tiene poca importancia. Lo importante es lo que fe hace en las personas

Tener fe o no, realmente no te hace mejor persona. Lo que te hace mejor persona es si eres capaz de albergar amor por los demás

En mi visión, decir que tenemos fe porque siempre necesitamos creer en algo, es la prueba más fehaciente de la pobreza de fe

Un ateo y un creyente tienen como punto de referencia a Dios

En mi visión Dios es todo aquello que no se puede explicar

Si la fe viene acompañada de amor, entonces no importa a que Dios esa persona venere

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LA QUEJA EN EL OBESO

La queja es una acción recurrente en nosotros los obesos. Nos quejamos de nuestros dolores, de la vida, de la pareja, de la situación del país, de casi todo, menos de la comida en exceso. La queja nos proporciona esa catarsis necesaria que nos da cierto respiro para poder seguir comiendo mas debido a que el mundo no sirve y de paso nadie nos quiere. Quejarnos es casi tan placentero como comer. Ahora bien, no es una queja por quejarse, es más bien un grito de auxilio que no queremos que nadie oiga, es una disposición a decir que nos sentimos mal pero no podemos parar de hacer lo necesario para matarnos a nosotros mismos comiendo. Quejarnos es un proceso mediante el cual, le decimos al mundo que estamos mal y no estamos mejorando. El problema de la queja es que siempre es fastidiosa, no aporta soluciones y ¿de qué te vas a quejar si comes como un cochino y no haces dieta? Pregunta que generalmente nos hacen “nuestros seres queridos”.

 

 

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LA INFELICIDAD COMO ADICCION

Hay personas que a pesar de tenerlo todo se sienten profundamente infelices. Son una especie de barril sin fondo
La infelicidad muchas veces viene dada por un estilo de pensamiento rígido y automático que no da chance a flexibilidades
La infelicidad en muchos aspectos de la vida es la consecuencia de culpar al pasado de situaciones del presente
No existen personas infelices, lo que ocurre es que existen pensamientos infelices que la persona no filtra y sufre por ellos
No existe nada que pueda producir más infelicidad que el acto repetitivo de pensar por lo demás
Es imposible ser feliz si te das cuenta de lo que careces sin tomar en cuenta lo que tienes
La infelicidad es también derivado de un estado depresivo, pero la mayoría de las veces es solo un estilo de comportamiento
La felicidad es un estado mental, por lo tanto la infelicidad también lo es. Siempre dependerá de cómo asumimos los sucesos de la vida
La infelicidad es una elección. Existen sucesos que pueden derrumbarnos, si nos paramos o no, lo elegimos nosotros
Muchas personas son infelices solo por el hecho de no tener que hacer en su vida. Carecen de sentido de la vida
La infelicidad siempre es una emoción que te deja en solitario
No se puede ser feliz son la concurrencia de personas que nos amen. La soledad puede ser feliz, pero solo un rato
Los deseos no causan infelicidad, ni siquiera su insatisfacción, lo que causa infelicidad es la incapacidad de desear
Cada vez que criticamos en vez de alabar, envidiamos en vez de felicitar, odiamos en vez de amar, labramos el camino a la infelicidad
No se puede ser feliz cuando el pesimismo es la norma de tus pensamientos
Muchas personas son infelices solo por pensar demasiado. El ocio es el padre de lo infeliz
Hay momentos que nos hacen infelices, pero una persona con adicción a la infelicidad se queda en ellos
Cuando nuestra felicidad depende de la opinión de los demás sobre nosotros, será siempre fluctuante
A veces los seres que más amamos son aquellos que nos hacen infelices. Es una terrible paradoja de la vida que debemos resolver
Ser feliz no puede ser una meta, tiene que ser un proceso
Si deseas ser feliz lo primero que debes hacer es creer que puedes serlo
Las frustraciones de la vida hacen que temamos albergar esperanzas. El truco esta en ver la frustración como reto y no como muerte
Asumir que los demás tienen que cambiar para tu poder ser feliz es la mejor invitación a la infelicidad
Salir de la adicción a la infelicidad pasa por saber que estás enfermo de ella
Descubrir nuestra misión de vida, motivarnos a realizar cosas y asumir que el ocio es veneno son ingredientes para dejar la infelicidad
Un si se puede, siempre será más poderoso que un no puedoSi deseas asesoría psicológica personalizada, puedes escribirme para solicitar información sobre consultas a info@albertobarradas.com

ANTIDEPRESIVOS, ¿UN GRAN RIESGO?

Londres, (EFE).- Los nuevos fármacos antidepresivos podrían incrementar el riesgo en personas de avanzada edad de sufrir graves problemas de salud frente al consumo de otros medicamentos más tradicionales, según las conclusiones de un estudio divulgado hoy.

De acuerdo con una investigación publicada en el British Medical Journal (BMJ), es más probable que los llamados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), los antidepresivos más utilizados actualmente, ocasionen problemas de salud más graves que los tradicionales fármacos tricíclicos.

Un grupo de investigadores de la Universidad británica de Notthingham y de East Anglia analizó datos de más de 60.000 personas de más de 65 años a las que se les diagnosticó depresión entre los años 1996 y 2007.

Los científicos alertaron de que los riesgos y beneficios del consumo de los diferentes tipos de antidepresivos deben ser evaluados con cuidado al ser prescritos a pacientes de avanzada edad

Determinaron que eran más frecuentes casos de ataques al corazón, apoplejías, caídas, convulsiones y hasta la muerte en pacientes que utilizaron los inhibidores de serotonina.

Según el estudio, aquellos ancianos que no se trataron con ningún fármaco antidepresivo presentaron un riesgo del 7 por ciento de morir por distintas causas.

Esa cifra aumentó al 8,1 por ciento en aquellos enfermos que tomaron antidepresivos tricíclicos y hasta un 10,6 por ciento en el caso del consumo de los inhibidores selectivos de recaptación de serotonina.

Los investigadores advirtieron también que el riesgo de que el paciente sufriera problemas de salud era más alto en los 28 días después de comenzar a tomar un antidepresivo y también en los 28 días siguientes a dejar el fármaco.

Los inhibidores de la serotonina se utilizan generalmente en casos de depresión leve o moderada en pacientes ambulatorios mientras los antidepresivos tricíclicos se destinan a aliviar síntomas como los que a veces genera la ansiedad.

El estudio publicado en el British Medical Journal (BMJ) señala que los riesgos de que el paciente sufriese apoplejías y fracturas fueron notablemente mayores en los enfermos tratados con ISRS, que a su vez se vieron vinculados a la mayoría de casos de caídas.

En el estudio se tuvieron en cuenta además otros factores como la edad, el sexo, la gravedad de la depresión, el padecimiento de otras enfermedades y el empleo de otros medicamentos.

No obstante, los investigadores no descartan que los médicos pudieron prescribir los tricíclicos en dosis menores que otros antidepresivos, lo que en parte podría explicar estos resultados.

En un editorial publicado en el British Medical Journal, el experto Ian Hickie, de la universidad de Sídney (Australia), observó que, «teniendo en cuenta los daños potenciales, la decisión de dar prescripciones por depresión a personas mayores no debería tomarse a la ligera».

fuente:http://www.notitarde.com/notitarde/plantillas/nota.aspx?idart=1393595&idcat=9857&tipo=2

LAS RELACIONES DEPENDIENTES parte II

Las relaciones dependientes tienen fundamentalmente las mismas características: Las personas se someten y luego se rebelan
Una característica de una relación dependiente es siempre la anulación del amor y preponderancia de la lucha de poder
Otra característica de una relación dependiente es que el dependiente anula su vida supuestamente para complacer al otro
En la relación dependiente, el dependiente se somete con la intención de que no lo dejen. Usa la dependencia como control
En una relación dependiente la persona sumisa no decide en su vida fundamentalmente para no asumir responsabilidades en la misma
En una relación dependiente, uno asume el control y el otro lo abandona, es decir se anula. Eso al final pasa factura
El principio fundamental de una relación dependiente es: yo vivo para ti para que tu nunca me dejes
En una relación dependiente la regresión a la infancia es crucial. Las personas imitan sus relaciones infanto – paternas
La dependencia se basa en 3 elementos: regresión a la relación infantil, miedo a la responsabilidad y temor a la soledad
En la relación dependiente la sumisión viene establecida por la parte que en el fondo tiene el control
Un sumiso en el fondo controla al dominante haciéndose imprescindible y logrando que en el fondo este le cueste dejar la relación
No se puede tener una relación dependiente y conservar una buena autoestima. Eso es imposible
En las relaciones dependientes, los integrantes viven un círculo vicioso: tu dependes de mi (me fastidia), no puedo dejarte (te necesito)
En términos inconscientes los integrantes de una relación dependiente quieren vivir relaciones padres –hijos más que parejas
Salir de una relación dependiente es harto difícil. Ambos se necesitan y no saben muy bien que hacer el uno sin el otro
Las relaciones dependientes siempre tienen aparejado el sufrimiento. De hecho, se hacen adictos del drama
El drama forma parte de la relación dependiente. Esto es debido a que en el sufrimiento esta implícita la reconciliación, es decir, no se dejan
Dejar una relación dependiente implica el mayor terror: quedarse solo, ser independiente y responsabilizarse de sus decisiones
Las relaciones dependientes casi nunca terminan en divorcio, pero se separan y vuelven cientos de veces
No hay forma sencilla de terminar una relación dependiente. Implica valor, decisión y sobre todas las cosas, autoestima. Es decir, lo que NO hay
Continuará
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RELACIONES DEPENDIENTES (parte I)

Uno de los aspectos más controversiales de la humanidad es el hecho de meterse contantemente en relaciones que lejos de ser felices son un marasmo de tristezas y descontentos, lo peor es que no salen de allí. De allí la incógnita ¿Qué hace que personas sanas e inteligentes continúen en relaciones que no los hacen felices?
Yo he escuchado de manera repetitiva varias excusas. Generalmente son las mismas en casi todas las consultas. Las mismas son (en orden de repetición)
  1. No me separo para que no sufran los hijos
  2. No me separo porque no tengo dinero como mantenerme
  3. No quiero perder lo que he logrado todo este tiempo
  4. Nadie me querrá
Es impresionante la cantidad de veces que escucho lo mismo, una y otra vez, lo que resulta en consecuencia que más que un problema de pareja, este asunto es una cultura establecida en sociedad. Las personas se relacionan de esta forma, establecen vidas dependientes y luego cuando quieren salir de ellas, les es imposible ya que configuraron una vida infantil (dependencia) siendo adultos. Por otro lado, necesidades de estas personas los impele a buscarse amantes (así descargan su necesidad afectiva) o se meten en conflictos emocionales debido al “corto circuito” que nace de “quiero estar en esta relación pero no quiero estar en estar relación”. Es siempre lo mismo. Las personas buscan soluciones temporales a sus necesidades pero no cambian su forma de vivir.
El miedo es otro factor importante. No temo decirlo pero la mayoría de las personas que se meten en relaciones dependientes son individuos que de alguna u otra manera fueron sobreprotegidos por alguno o ambos padres o por el contrario, sufrieron carencias importantes de alguna o ambas de estas figuras. No con esto les atribuyo la culpa a los padres de las relaciones dependientes de sus hijos, pero es un factor importante para que esto ocurra. El problema radica en que cuando una persona dependiente sabe esto, lejos de mejorar, se ancla aun peor en esa relación disfuncional, ya que les echa la culpa a sus padres y deja de asumir la responsabilidad de sus actos y decisiones.
No salir de una relación que ya no sirve es un acto malsano y enfermizo hacia uno mismo, es la demostración clara de que no has madurado, que has convertido tu vida en un hecho dependiente y sumiso, implica que tu autoestima esta por el suelo y que poco valoras tus propias capacidades de desarrollo e independencia, no hablemos de madurez, que en este caso, sencillamente brilla por ausencia
Continúa en la próxima entrega
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