No es buena idea el asunto de escribir mensajes de texto mientras se maneja. No pierdas el video, es impactante y muy educativo
DEBE SER DIFÍCIL SER CHAVEZ
Pero hace poco he estado reflexionando y “caramba” que difícil debe ser estar en la piel de nuestro presidente. Por solo escribir una breve cronología: Uribe lo nombre intermediario para negociar con las FARC, Uribe saca a Chavez y este arremete contra el, se acaban las relaciones, Uribe mata a un guerrillero famoso, Chavez manda tanques a la frontera, le dice mil cosas a Uribe y casi se forma la de San Quintín. Uribe y Chavez se reconcilian y se dan la mano en Santo Domingo. Luego hacen convenios y la cosa parece mejorar, Uribe dice que unas armas que utiliza la guerrilla son Venezuela (cosa que es cierta, aunque la explicación oficial dice que son robadas) y se forma el rollo otra vez. Ahora Samper vino a Venezuela y Chavez restituye el embajador como gesto de paz. En el ínterin, Chavez arremete contra Uribe por las bases norteamericanas en Colombia (derecho que tiene ese país de escoger ser esclavos de los gringos), le manda sus improperios a Obama, y de paso le dice una sarta de insultos al canciller de Israel que tampoco es que mandó flores al inquilino de Miraflores. No hablemos del diccionario de insultos que Chavez se ha mandado con Michelleti, el dictador de Honduras.
La defensa de Chavez “es que se meten con el”, lo cual es cierto, pero no menos verdadero es que el hombre asume la política internacional como un patio de recreo donde “nos vemos a la salida pa danos unos coñazos”. Es impresionante la política del micrófono, y de paso como que le da resultado por que de tanto hablar el hombre logra algunas cosas, no se puede negar. Por allí salio Obama diciendo que no van a poner ningunas bases como tal en Colombia, y también Uribe como que anda reculando el asunto (es se le olvida que Colombia depende de Venezuela para su economía). Conducta que se refuerza se repite. Eso parece estar sucediendo con el presidente “bolivariano”.
Yo lo que si veo, es que Chavez tiene un imán para el conflicto, al igual que Bolívar, el Che y Fidel (sus ídolos); Chavez no se le agua el ojo para decir por esa boca lo que se le venga en gana (pero no permite que le digan una “vainita”. El problema es que aunque Fidel dice que la historia lo absolverá, la verdad histórica es que el Che no pasa de ser una figura de moda, Bolívar fue demasiado grande y murió demasiado pequeño (injustamente tratado) y Chavez no me cabe duda se ira del poder cuando se muera o producto del estrés en que el vive, le de un ACV. Por mi parte como venezolano, ya hay una “concha” contra el conflicto, ya no le creo los gritos a Chavez y menos sus amenazas. Demasiada retórica y nada de nada, el hombre siempre negocia y al final busca otra guerrita verbal donde descargar sus furias. Por cierto, ¿alguien se acuerda de Honduras?
DE LO SUBLIME A LO RIDICULO
Somos seres que trazamos líneas rectas en un mundo que es redondo. Nos lanzamos en paracaídas, cruzamos continentes, subimos picos sin oxigeno, conquistamos los polos y las profundidades y llegamos a otros planetas. De paso, destruimos el nuestro y a cada rato nos matamos entre balas y bombas. Creamos religiones de paz que van a la guerra y adoramos profecías de amor realizadas por alguien muerto con corona de espinas y muerto crucificado. Somos intensos y a su vez somos expertos cambiando canales del control remoto por el simple hecho de mover una parte de tu cuerpo en constante aburrimiento. Nos embarcamos en amores insurrectos para luego morir en un adiós, producto del desden de no entender que todo viene por que nos amamos profundamente. Somos capaces de pelear con el ser amado y decirle las palabras mas duras cuando en el fondo nos morimos por hacerle el amor. Decimos improperios contra Dios cuando en realidad sangramos por la herida de sentirnos solos en un mundo infinitamente caótico. Estudiamos para darnos cuenta que era mejor no saber nada, que la cultura es solo una excusa para ser aceptados y que la rebeldía es una manera de ser alienado por una nueva visión. Nuestros paradigmas son solo recetas para tratar de organizar la frustración con la depresión y orquestar una manía que nos saque de lo que sin duda seria un suicidio. Somos buenos y a su vez malos. Organizamos gestas libertarias y llenas de amor con palabras altisonantes que llevan muerte como titulo y social como emblema, como si lo social tuviera que ver con la muerte. Ayudamos a los demás y atacamos a quienes no están de acuerdo con nosotros. Somos jueces, parte, delincuente y mirones. Decimos mentiras que ocultan verdades que no nos queremos decir. Somos marionetas de nuestras pasiones para muchas veces darnos cuenta que estamos llenos pero de vacío. Lo tenemos todo e igual buscamos lo que nos falta. Somos complejamente predecibles y nos la pasamos creando teorías que nos involucren a todos cual receta culinaria con ingredientes de la temporada. Somos un aborto de la muerte de la que nos escapamos cuando nacimos. Sonreímos cuando matamos y lloramos cuando perdemos la pistola. Somos una amalgama de contradicciones que solo nos llevan a entender que la imagen y semejanza de Dios no es sino un caos en ebullición. Somos bellos haciendo cosas horribles y a su vez tratando de acomodarlo. Creamos el virus para vender el cortafuego. Creamos el dinero para hacernos deudores. Comemos de la vaca y de la planta para luego decir que defendemos el derecho de los animales y de las plantas. Hacemos de la música un ruido del cual sacamos acordes que hagan una apoteosis de lo poco que vale una mujer y lo rico que es su “meneo”. Antes de mirar el alma miramos “el culo” y al ver los ojos de quien amamos solo entendemos de cama y piel. No es que somos malos, es que somos buenos y no lo sabemos. Al final, somos sublimes que andamos hermanados con lo ridículo. No es una mala noticia, es mas bien un darse cuenta.
LA VIDA
Para mi la vida es un maremágnum de incertidumbre, certezas, fe y duda que me coloca siempre en un disparadero vivencial del cual solo puedo salir amarrándome de mis afectos mas profundos. Es amar y ser amado, rabiar a morir con la ignorancia y apasionarme con historias de hombres y mujeres que han cambiado la historia del mundo. La pasión, la fuerza y el sentido de toda mi vida en función de mis creencias, defendidas a muerte con la tenacidad del obseso que solo desea clarificar sus inmensas soledades. Para mi la vida significa poesía que no rima, y lirismo que solo se escribe en versos con sonido a silencio.
La vida para mi tiene el sentido de mi fe infantil sobre los conceptos aprendidos, es un juego donde si pierdo, gano aprendizaje, donde la experiencia no es si no un conocimiento inservible sobre algo que lo mas probable no me vuelva a suceder, pero que me da la seguridad de la madurez y de los años vividos, los cuales me soportan la estructura de mis pasiones siempre luchando por mi necesidad prudencia. La vida para mi es un rito del alma tratándose de liberar de la prisión de mi mente. La vida para mi es como un corazón latiendo sin parar, donde la sangre, el fluir de la vida y el bombeo es Dios jugando al escondite con cara de niño sonriente y travieso.
La vida para mi es la expectativa de la muerte, no con miedo si no con curiosidad de que al final de mis días pueda ver para atrás y pensar que si valió la pena. Es la sensación de infinitud que se que acabará en algún momento, donde cuando amanezco al nuevo día nunca pienso que es el ultimo, pero que sin duda pudiera ser. Para mi la vida es justamente eso, la fe absoluta de que mañana voy a despertar y transcurrirá el día, llegando a mi hogar en la noche con la sensación de haber vivido ese día. La vida para mi es una oración siempre inconclusa donde lo finalizado es solo un comienzo a una nueva aventura llamada mas allá.
La vida, sin duda alguna es lo que los místicos llaman Dios. Es esa llamada permanente hacer algo, realizar algo, crear algo. La vida es una creación de movimientos armoniosos que solo tiene sentido con los silencios del reposo, es al final del camino el movimiento de un Director de Orquesta que alza su batuta para decir “vive” y baja su batuta con fuerza y pasión a la par de decir “muere”.
Para mi, esa es la vida.
SOLO AMIGOS SEXUALES
Nada deja de venir de un proceso anterior a el. En la revolución sexual de los 60 la libre relación, el “hacer el amor y no la guerra”, eran los motivos fundamentales de una sociedad reprimida bajo cánones estrictos de la mujer a la cocina y el hombre a traer el pan. La generación Hippie conllevó a una liberación de impulsos que estaban allí y no podían sostenerse mas. Para la época, el informe Hite sobre la sexualidad también cambio el curso de la historia, colocando sobre el tapete, que la decencia, para la época, reñía con la intimidad. El norteamericano común era casto y puro en la calle, pero en la cama, la vestal virginal se convertía en dama de la noche. Bajo este contexto sobrevino la generación de los 80, lo cual fue el capitulo negro de la revolución sexual. El amor sobre flores dio paso a la música disco, la cocaína y el Sida. La revolución se convirtió en libertinaje. En la época de los 90 la cosa siguió su ritmo y la mujer empezó a asumir un rol mas proactivo y profesional. La revolución sexual de antaño se convirtió en la tecnocracia femenina. Las mujeres al poder y los hombres a la metrosexualidad. Se cambiaron los papeles. Hoy en día, estamos viviendo las consecuencias de la amalgama de sucesos que marcaron esta historia.
El articulo 182 del Código Civil Venezolano realiza divorcios Express, el vivir juntos sin casarse es prácticamente un prerrequisito para valorar el compromiso entre parejas, la virginidad se convierte en enfermedad y la infidelidad hace entrada publica y deja de ser exclusiva de los hombres. Si se ve bien, es una apología ecléctica con sonido de los Beatles e instrumentación de Ricky Martin.
En esta generación, el amor y la sexualidad se compran en almacenes de sex shop. Lo cual no critico pero sin duda lo deja relegado a una superficialidad que la define. Unirse y separarse es cosa simple en una sociedad donde la vida se mide a través de memoria RAM. Los cánones con que se juzgaba la moral ya son obsoletos. Ser soltera y sin hijos a los 30 es motivo de admiración, y ser divorciado a los 40 y tener una relación con una chica de 20 es realmente un motivo de brindis y felicitaciones en reuniones entre amigos. ¿La moral? allí esta, cambiante a través de los tiempos, como siempre ha sido.
Así que ser amigo sexual es una condición social, es una consecuencia de cambios sociales que aun no han terminado de calar, que aun están en proceso de formación. Lo que si es cierto es que el cuento del sapo que a través de besos se convierte en príncipe, la historia de que vivieron juntos para siempre, el mito de la pareja feliz con sus tres hijitos, la fantasía de te amaré para toda la vida, solo podrán convertirse en realidad cuando los miembros de la pareja estén de acuerdo en seguir el camino elegido, lo que si hay que tener claro, es que la sociedad no va ayudar, esta vez la revolución no será social, tendrá necesariamente que ser personal, intima, profunda y sin duda alguna, plagada de desconcierto. Tan inseguro como el amor. Tan insegura como la vida.
EL ARTE DE SER GENUINO
Mil mascaras nos ponemos para tratar de encajar, para ser aceptados y queridos, al final nunca lo logramos por que los que menos nos queremos somos nosotros mismos, al vernos fingir felicidad cuando en realidad lo que queremos es llorar desconsoladamente por ese viejo corazón roto que aun no ha sanado. Ser genuino es llorar de verdad y reír cuando quieres hacerlo. Muchas veces nos decimos si cuando queremos decir no, y eso es una contante disonancia entre lo que eres y lo que quieres ser.
Cuantas veces decimos te amo sin sentirlo, y cuantas veces mas te haces el duro cuando en realidad sientes que te desmoronas de amor por esa persona que ayer era un extraño y hoy piensas que sea el padre de tus hijos. Vivimos en una incongruencia total cuando se trata de ser uno mismo: la sociedad no le interesa quien eres si no como encajas. Mejor asumir esa realidad para darte cuenta que mientras no rompas los platos puedes comer lo que quieras y donde sea. No es tan difícil, solo es asumir que mejor ves las estrellas y la luna y cuando deseas aullar como lobo, miras a los lados, te das cuenta que no hay nadie y empiezas a gritar como loco. No existe sensación más placentera que esa.
Ser uno mismo es ver una película infantil y llorar cuando matan a la mama de Bambi, o cuando a “Encantada” se le acaba el tiempo y tiene que regresar a su mundo mágico. Es sentir que la sirenita fue injustamente tratada por su padre y que Nemo no merece lo que le tocó vivir. Es destruirse de dolor cuando al Rey León le separan de su familia. Ser genuino es cantar siendo un total desafinado, es tocar tambor con un tobo y un palito de gancho de ropa. Es comerse un sánduche de mortadela y Pepsi cola y saber que no existe bocado mejor que ese que se comparte con los amigos. Ser genuino es comer en el Waldorf Astoria y después irse a Central Park y comer unas fresas con cremas en vaso de cartón sin ningún tipo de remordimiento.
Cuando somos genuinos no importa el que dirán, pero es muy importante ser asertivo, querer a los demás y ayudar al prójimo. Ser uno mismo es saber que uno siempre necesita ayuda y cuando se la dan, dar las gracias de corazón como si fuese el favor más grande del mundo. Ser genuino es contar un chiste malo y avergonzarse por que nadie se rió. Es saber que uno es medio feo pero tampoco es que es horrible, es mas, uno como que es hasta bonito. Es saber que sencillamente la vida hasta que se demuestre lo contrario es una sola y hay que vivirla a plenitud, como si ayer fuera hoy y mañana es una esperanza cierta de convertirse en ayer. Es amar y volver a amar. Es sentir miedo de perder y decirle a esa persona “tengo miedo de perderte”, y luego cuando esa persona te disipa los miedos, saber que uno es un privilegiado de la vida al contar con los amores de esa persona que te mira tiernamente. Ser genuino es saber que eres una contingencia entre un espermatozoide y un ovulo que se convirtió en ese ser único y maravilloso que esta dejando huella sobre el corazón de quienes te quieren.