Según la revista Quo sobre el origen genetico de la infidelidad femenina los investigadores distinguen diferentes tipos de devaneos sexuales: el informático (que no va más allá de una webcam), el inocente (que no sobrepasa el coqueteo), el platónico (que no pasa del deseo) y el plutónico (que es infidelidad propiamente dicha).
Existen ademas otras clasificaciones:
• La infidelidad por enamoramiento. Es un caso grave porque revela la sustitución de la pareja en el corazón del amante, lo que dificulta enormemente la recuperación del amor perdido.
• La infidelidad para buscar una cualidad de la que carece la pareja estable. En unos casos, el amante está dotado de una virtud o cualidad (psíquica, anímica, temperamental, sexual, social o de otra índole) de la que carece su pareja. En otros casos, el amante se evade de su pareja estable y busca un cómodo refugio donde liberarse de la opresión de la vida, costumbres y servidumbres propias de la vida con su pareja.
• La infidelidad por aburrimiento. La pareja se echa en brazos del amante por el deseo de la novedad en su vida, por el aliciente de la conquista y la doble vida amorosa.
• La infidelidad genética o psíquicamente insuperable. Es el caso de personas incapaces de guardar lealtad o compromiso alguno. El deseo sexual les resulta incontrolable. Son “cleptómanos” del corazón, aprovechan la mínima ocasión, y su propio placer lo anteponen a otros valores.



