OBESIDAD Y MIEDO AL CONTACTO

Una de los aspectos más característicos de nosotros los obesos es la incapacidad que tenemos para poder hacer contacto con nuestras emociones, sobre todo las negativas. Generalmente evitamos cualquier animo disforico y recurrimos a la comida como elemento aliviador de esas emociones que  nos molestan. Comemos porque no queremos sentir, lo cual siempre fracasa, ya que aunque no sintamos la rabia, tristeza o miedo del momento, terminamos después del atracón, sintiendo una culpa infinita.

 

Otro aspecto de nuestro comportamiento es que así como no hacemos contacto con nosotros mismos, tampoco lo hacemos con los demás. Se nos dificulta sentir lo que los demás sienten y recurrimos a frases tipo cliché para poder interactuar con los demás. Nos sentimos acomplejados y feos y en consecuencia evitamos compartir esas emociones con los demás, de allí que generalmente seamos chistosos, alegres y el “alma de la fiesta”. Llenamos de comportamiento “aceptados” los espacios sociales a fin de que nadie nos vea como en realidad somos.

 

Otro elemento que puede verse en muchos obesos es la recurrencia en meternos a salvadores de los demás, oídos prestos a escuchar los problemas de los demás. Adicionalmente nos convertimos en excelentes consejeros y maravillosos apoyadores de oficio, cuando en muchos casos nuestras vidas son un caos apocalíptico. ¿Por qué hacemos eso? Pues por la sencilla razón que mirando el problema de los demás, dejamos de ver el nuestro, además que por muy fuerte que eso suene, ayudando a los demás, nos quitamos la sensación de que no servimos para mucho (aunque eso sea falso). Yo no conozco obeso con buena autoestima.

 

Por último otro comportamiento que forma parte de muchos de nosotros los obesos es la sempiterna necesidad de conseguirnos parejas inseguras. Pareciera que somos adictos a unirnos a personas celosas, obsesivas, codependientes y demás yerbas aromáticas. Pareciera que necesitamos que estén pendiente de nosotros, no importa si es patológicamente pendientes, igualmente no podemos colocar limites a los celos de nuestras parejas ni colocar fronteras en relación a las cosas que no nos gustan. Estamos tan necesitados de refuerzo y cariño que nos sometemos a cualquier cosa con tal de conseguirlo. Necesitamos la seguridad de una relación, no importa si es dañina, y sobre todo no sentirnos solos ya que en el fondo pensamos “¿y quién se va a fijar en una persona como yo?”.

 

En la medida que cada uno de nosotros que nos veamos identificados con lo antes escrito, asumamos nuestros conflictos y podamos entender que la obesidad nos atormenta la vida no solo en lo físico sino en lo mental, podemos iniciar el proceso de cambio. No basta con bajar los kilos, es necesario, yo diría imperativo, sanar nuestras emociones, contactarnos con nosotros mismos y nuestros sentimientos mal llamados negativos y contactarnos con los sentimientos de los demás. En la medida en que puedo ser yo mismo y dejar que los demás lo sean en mi presencia, sin duda alguna tendremos un mejor manejo emocional y no tendremos que esconder esos sentimientos en la comida.

 

En caso que desee ingresar al programa que tenemos en la Unidad de Apoyo Psicológico a la Persona Obesa, llene el siguiente formulario y le enviaremos información para que pueda asistir. Igualmente el día 26/11/2011 estaremos dictando una conferencia gratuita en el auditórium de El Carabobeño, en Naguanagua, Edo. Carabobo,  a la 9 am, llamada “La Obesidad, el peso de las emociones”

LA OBESIDAD Y LA RELACIÓN CON EL PADRE

 

Una de los elementos psicológicos generalmente presente en las personas que presentan obesidad es su mala relación con la figura paterna. Es determinante la relación que existe entre la obesidad y los sentimientos hacia el padre. Estadísticamente es significativo este aspecto que marca considerablemente la formación y mantenimiento de la obesidad en un individuo.

El padre generalmente representa desde el punto de vista cultural, la ley, guía y orientación, disciplina, responsabilidad y cuido sobre la familia. Características que el obeso están ausente. De hecho es común ver a una persona obesa no teniendo guía ni orientación de sí misma, absoluta indisciplina en su régimen alimenticio y ninguna responsabilidad y cuido sobre su salud. Faltando la figura paterna, es común que el individuo no genere estas características.

No por eso es pertinente la generalización en este sentido, pero sin duda si es significativa la relación que hay entre todos estos aspectos. Basta preguntarle a un obeso como es la relación con su figura paterna y 8 de cada 10 te dirá que la relación es mala, ausente, sobre protectora o carente de nutrición emocional. Bien lo decía Freud: “el hombre sin padre es un hombre sin ley”

En sociedades como las nuestras, la mayoría de las mujeres tienen que cumplir el rol de padre y madre y aquí también aplica el principio que venimos describiendo. Cuando la madre está deprimida o ansiosa, aumenta considerablemente la obesidad de sus hijos, más si son pequeños. Existen estudios muy claros (uno de ellos realizados y publicados por mi) que demuestran claramente la relación que existe entre el estado emocional de la madre y la obesidad de sus hijos.

En estudios clínicos realizados, fácilmente encontrados en internet, se demuestra que la depresión y la ansiedad son causadas muchas veces por una mala relación con la figura paterna. En ese sentido encontramos una relación oblicua cuando la madre deprimida influye en la obesidad de su hijo. Parece ser que la figura paterna está siempre presente en una de las causas inconscientes de la obesidad desde el punto de vista psicológico.

Se deben seguir haciendo investigaciones, pero las actuales denotan una tendencia prácticamente irreversible: la obesidad tiene mucho de etiología en la relación que tuvo o tiene el individuo con sus progenitores, especialmente con su padre.

 

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LA ANSIEDAD DESPUÉS DE CIRUGÍA BARIATRICA

Uno de los aspectos que más miedo produce después de una operación bariátrica es el miedo a volver a engordar

La ansiedad es estadísticamente uno de los aspectos más comunes en el comportamiento del obeso

Muchas personas con poco tiempo de operadas empiezan a sentir hambre. No es real, es ansiedad

La gran mayoría de los obesos confundimos hambre con ansiedad

Cuando nos operan, las causas psicológicas de la obesidad siguen intactas. El índice de fracaso de operación tiene mucho que ver con eso

Es sumamente difícil lograr estabilidad en el peso si no se controla y trata la ansiedad

En el obeso, la comida generalmente siempre esta acompañada de momentos felices. Esta asociación a veces es muy dañina

Cuando se es obeso la ansiedad no se siente mucho ya que uno la mata comiendo

La ansiedad asociada a las ansias de comer atacan generalmente en la tarde noche

Uno de los aspectos fundamentales de los cuales carecemos los obesos es el autocontrol

Si no se trata la ansiedad después de una operación bariátrica, los índices de fracasos tienden a aumentar

Después de una cirugía bariátrica, la ansiedad y la depresión son comunes en los primeros días. Si persiste, debe ser tratada

La mejor motivación para no sucumbir a la ansiedad por comer es acordarse de donde viene uno. Remembrar la obesidad

Si uno asocia el comer con ansiedad con los kilos que uno tenía al ser obeso, es una buena herramienta para detenerla

La ansiedad por comer sobre todo en los operados bariátricos va unida a procesos metabólicos y aspectos psicológicos

Técnicas de relajación y respiración a conciencia pueden ayudar muchísimo contra la ansiedad por comer

Una buena herramienta para controlar la ansiedad por comer es tomar agua, comerse un vegetal o una fruta

Muchas veces la ansiedad es por dulce o carbohidratos específicamente, para palearla psicológicamente: distraerse

Después de una cirugía bariátrica el hambre se reduce casi en su totalidad. Si se siente hambre debe tomarse en cuenta la ansiedad

Comer por lo menos 5 veces al día reduce significativamente la ansiedad

No asistir al psicólogo antes y después de una cirugía bariátrica es una irresponsabilidad hacia sí mismo y un gran riesgo

La cirugía bariátrica produce cambios rápidos, significativos e intensos en poco tiempo. Nuestra mente no es buena procesando cambios bruscos

Todos los cirujanos nos dicen que la cirugía bariátrica es una ayuda no una panacea. La mayoría eso no le paramos. Pensamos que es la SOLUCION

La cirugía bariátrica no es la solución per se. Sin el concurso del paciente y su cambio mental, la operación fracasa

Por poner un ejemplo: una persona con bypass no puede comer una bolsa de torontos de golpe, pero si uno cada hora. Engordará

Muchas veces las personas con mucha ansiedad necesitan ayuda farmacológica. No deben negarse a eso

Controlar la ansiedad siendo obesos es una cosa, pero fundamentalmente tenemos que cambiar nuestros hábitos mentales

 

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SOY GORDO, MÉTETE CONMIGO Y DIME LO QUE TENGO QUE HACER

Uno de los aspectos más característicos de la persona obesa es su “letrero” en la cabeza que dice “mírame, soy vulnerable y débil y puedes meterte en mi vida y mi intimidad todo lo que te dé la gana”. Si, no se sorprenda querido lector: a nosotros los obesos todo el tiempo nos dicen lo que debemos hacer, como debemos comer, la voluntad que debemos tener, lo mal que nos vemos y ¿Cómo es posible que llegaste a ese estado?

Uno podría decir que las personas que dicen eso lo hacen porque se preocupan, nos aman, están interesados en nuestra salud o cualquier elemento positivo que se nos ocurra, pero lo cierto es que la mayoría de las personas se siente con el poder y el permiso necesario de darnos consejos no pedidos, criticas no deseadas y opiniones que nunca nos preguntan si queremos oír. Es como si todo el mundo se sintiera con el derecho de decirnos lo que debemos hacer, lo mal que lo hacemos y como ellos (delgados) si saben lo que hay que hacer para cubrir las expectativas de los demás.

Si, nosotros los obesos estamos permanentemente intentando cubrir las expectativas de los demás. No nos gusta que nos vean comiendo, no nos gusta salir en las fotos familiares, no deseamos ir a la playa, ir de compras es solo si nos obligan y más aun, de forma perenne hay alguien criticándonos, haciéndonos sentir miserables en el nombre de la “salud” y diciéndonos a nosotros los pobrecitos, lo que debemos hacer para vivir bien.

Es una característica muy repetitiva en la vida del obeso el estar siempre bajo la mirada de los demás. Es como si las opiniones de los otros definieran quiénes somos y como somos. De hecho nos decimos a nosotros mismos “soy obeso” en vez de la realidad que es “estamos obesos”. Nos identificamos tanto con lo que los demás dicen de nosotros y como nos miran, que terminamos creando un concepto personal que es muy parecido a lo que los demás piensan de nosotros, es decir, nos vemos débiles, feos, desorganizados y lo que es más fatal: inservibles.

Estamos claros, la obesidad es una enfermedad, nace de malos hábitos alimenticios y problemas hormonales y genéticos, vida sedentaria y poco amor a nosotros mismos; pero vamos, todos los obesos sabemos eso, también sabemos que debemos mejorar, comer mejor, hacer más ejercicio y cuidar nuestra salud. También sabemos que tenemos problemas psicológicos que resolver que nos llevaron a estar tan gordos, igualmente conocemos el hecho de que nos estamos matando y que la vida así no debe continuar, igualmente estamos claros de que nuestra sexualidad está comprometida, que no nos vemos tan bien como quisiéramos y que en fin, tenemos problemas serios. De hecho, sabemos que la voluntad es un problema y que un delgado nunca nos comprenderá porque no tiene idea de lo que sentimos. Si, sabemos todo eso, no somos brutos. En consecuencia amigo mío, no tiene que repetírmelo, no tiene que machacarme lo que ya sé, no crea que soy un desinformado, no me crea tan imbécil. EL problema amigo preocupado por mí, es que soy un adicto, esta página es para obesos, si usted es flaco no me va entender y si usted es obeso sabe que estoy diciendo algo que todos vivimos. De hecho querido amigo, estoy buscando ayuda y por eso me estoy leyendo este blog. Soy un obeso, no tiene que recordármelo y mejor apártese que estoy un poco apretado y deseo leer cómodamente este post que le da en la madre a los que no entienden lo que vivimos.

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LA SEXUALIDAD EN EL OBESO

La sexualidad en el obeso siempre está comprometida. De una u otra forma, más o menos, siempre está afectada

En los hombres uno de los problemas más comunes derivados de la obesidad es la disfunción eréctil y la eyaculación precoz

En las mujeres uno de los problemas mas comunes derivados de la obesidad es la falta de deseo y la frigidez

Mientras mayor sea el nivel de obesidad es muchísimo más difícil explorar diferentes posiciones en el sexo

Uno de los complejos sexuales más comunes en las mujeres es el hecho de mostrar su cuerpo desnudo

Uno de los complejos sexuales más comunes en el hombre es el tamaño de su pene debido a la cantidad de grasa en la sobre barriga

A mayor nivel de obesidad mas cansancio al tener sexo. La disnea en el acto sexual se hace presente y a veces lo imposibilita

La obesidad acompleja sexualmente, de una u otra manera, pero siempre acompleja

La autoestima sexual en el obeso generalmente se basa en la cantidad de placer que es capaz de proporcionar a su pareja

Cuando la pareja es obesa (ambos)la calidad del sexo decrece de forma considerable

La mujer obesa resiente muchísimo su cuerpo. De hecho basa su autoestima sexual en el

El hombre obeso no le para mucho a su cuerpo pero si al tamaño de su pene y a la capacidad de dar placer y durar en el coito

La vida sexual del obeso es como toda su enfermedad: un sentimiento de culpa, inferioridad e incapacidad de amarse a si mismo

Una vez que se adelgaza, los problemas sexuales tienden a ir desapareciendo. Es maravilloso volver a la vida sexual normal

Tener una vida sexual placentera y cómoda, puede servir de motivación importante para que el obeso decida luchar por su salud

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EL RESENTIMIENTO EN EL OBESO

No temo decir verdades que puedan dolernos pero en mi experiencia personal y profesional, muchos obesos tienden al resentimiento
La obesidad tiende a ser discriminada. Se nos señala de forma brutal y despiadada. Es lógico, así nos tratamos los obesos a nosotros mismos
Ser obeso implica estar por fuera de la “moda social”. Las sociedades no perdonan a quienes se alejan de ellas
El resentimiento de los obesos se expresa mayoritariamente ante las personas que le dicen que no coma tanto
Es una característica de nuestro comportamiento como obesos el hecho de ocultar nuestros sentimientos negativos
El resentimiento es causa y efecto de la obesidad
Es duro admitir que uno como obeso en el fondo es un resentido, pero si nos vemos profundamente, nos daremos cuenta
El resentimiento del obeso es una defensa ante la discriminación el sentirse menos que los demás
Ser obeso, al incluir en su bagaje psicológico el resentimiento, se defiende a priori de cualquier comentario de los demás sobre su gordura
La obesidad es tan caótica que hace imposible un comportamiento congruente
Cuando nuestro objetivo es adelgazar y no cambiar nuestra vida, la obesidad continuará así te operes. El resentimiento será mayor
Para el obeso su máximo objetivo es adelgazar, por eso fracasa. Su objetivo no es cambiar de vida y allí la gran falla
Cuando uno como obeso se da cuenta que se está matando comiendo porque en el fondo su vida no le gusta, empieza el camino de cambiarla
Sin discriminar a las personas delgadas debo decir que no hay nadie más sensible que una persona obesa
La obesidad es una enfermedad, una adicción, una patología del comportamiento y habito de vida. ¿Con solo dietas piensas superarlo?
El resentimiento en el obeso nace de tanto insistir y fracasar. No nos damos cuenta que haciendo lo mismo no obtendremos nada diferente
La mayoría de los obesos fingimos ser felices y es lógico que lo hagamos. ¿Quién demonios quiere andar dando lastima por allí?
El deseo frustrado de ser delgados, los obesos lo usamos como motivo inconsciente para comer más
El momento más patológico de mi obesidad lo viví cuando me vi comiendo una hamburguesa doble viendo un programa sobre dietas
Hubo un momento en mi psicopatología en que yo veía “perdiendo para ganar” (prog de ejercicios) Comiendo bolsas de Torontos
Para uno dejar el resentimiento como obeso lo primero es entender que nadie es culpable de tu situación
El resentimiento desaparece en el justo momento en que empezamos a amarnos a nosotros mismos, inclusive siendo obesos
Uno sabe que una persona ex obesa no ha cambiado su mentalidad cuando aun la vemos resentida. Engordará de nuevo. Sin duda
En la medida en que cambiamos nuestra mentalidad, la obesidad se convierte en algo solucionable y no en una cruz a cuestas
Operarse para ayudarse en la lucha contra la obesidad sin cambiar nuestra psicología obesogena, es perder ese dinero
Dejar de estar resentidos es perder muchos kilos de sobrepeso sin apenas haber iniciado dieta
Cuando te aceptas a ti mismo, aun estando obeso, el camino a la recuperación empieza a allanarse
Cambiar de mentalidad implica siempre un trabajo personal y en equipo. En mi experiencia, la mayoría de los obesos no podemos solos
No existen formulas mágicas para dejar de ser obeso. Para recuperar la vida se debe tener claro que es un proceso
Si deseas asesoría psicológica personalizada y asistir a mi consulta, puedes escribirme para solicitar información sobre consultas rellenando el siguiente formulario que llegará directamente a mi correo