Simple y sencillo: cuando tu autoestima es fuerte te niegas a mendigar amor o a estar con alguien sin que verdaderamente sientas un vínculo afectivo real. Con buena autoestima te niegas a quedarte al lado de alguien que te maltrata o que no te corresponde.
Si te sientes digno y valioso, buscarás relaciones que te nutran y te hagan crecer.
Si por el contrario, te sientes inseguro y sin valor, buscarás relaciones que refuercen esa idea de ti mismo.
¿Conclusión?
Con autoestima, mandas al carajo al que te venga a j0der, y no andas por allí hiriendo a otros con falsas promesas de un amor que no sientes.
¿Necesitas mejorar tu autoestima? Nosotros tenemos las herramientas y sabemos cómo ayudarte.¡TOCA AQUÍ!
¿Cuántos niños, cuántos hijos viven en matrimonios infelices? Y los padres, de alguna manera, se quedan juntos diciendo: «Es que nos quedamos juntos, por mi hijo». Y resulta que esa es la peor excusa posible que puede haber, sobre todo por la carga enorme que se le pone a ese niño, en función de mantener unido un matrimonio que ya no es viable.
Ese niño carga sobre sus espaldas la culpa de que sus padres sean infelices, pero esa culpa no es del niño, esa culpa se la están induciendo los propios padres.
Me da rabia cómo los padres utilizan a los niños como excusa para su propia infelicidad, y por no tener la suficiente valentía de asumir la decisión de separarse. Evidentemente, si son infelices, sino hay amor, pues claro que tienen que separarse.
Un niño se traumatiza, no por un divorcio.
Un niño se traumatiza fundamentalmente por la infelicidad, las peleas, la violencia y la agresividad que muchas veces existe en los matrimonios que ya no se quieren, que ya no se aman.
Es una irresponsabilidad total decir que un matrimonio no debe separarse por los hijos. Eso es realmente abominable cuando uno lo mira desde el punto de vista psicológico.
Si tú quieres un niño feliz, en principio, tienes que ser feliz tú. Si tú quieres un niño estable, si tú quieres un hijo emocionalmente sano, tú tienes que serlo.
Estar en un matrimonio infeliz, en un matrimonio sin amor, por tus hijos, te lo digo de frente y sin pena, es realmente no amar a tus hijos.
Y recuerda, nosotros estamos para ayudarte y sabemos cómo hacerlo. Para solicitar consultas pulsa el link del WhatsApp
El amor hace crecer. El amor nos hace mejores personas. El amor nos impulsa a vivir situaciones que, sin amor, no se vivirían plenamente.
El amor, cuando es real y verdadero, hace grande a ambos.
El amor potencia lo bueno en nosotros.
Yo soy un convencido de que quien ama de verdad, ama en las malas, acompaña en la soledad, incluso hasta es capaz de acompañar así esa compañía le duela. Estoy totalmente seguro de que cuando hay amor, uno entiende las circunstancias del otro, incluso, si esas circunstancias lo afectan a uno.
El amor nos hace fuertes.
Así que, ojalá ustedes encuentren un amor que los sostenga, los acompañe y los cargue un poco con sus pesos, y que ustedes hagan lo mismo, porque al vivir ese amor, las circunstancias difíciles, dolorosas, o incluso, las circunstancias que no se quieren vivir, si viven en ese amor, todo pasa y se resuelve al final con un beso tierno y un abrazo con entrega.
En la medida en que nosotros trabajamos con nosotros mismos, entonces vamos a descubrir una cosa que se llama “La sombra”.
La sombra es eso que tú no entiendes, eso que te traiciona a ti mismo, eso que hace que tú te equivoques, que tomes malas decisiones, que te enredes en conflictos que no conoces. Es eso que hace que tú digas o hagas cosas de las que luego piensas: ¿Y yo por qué dije esto o por qué hice aquello?
Eso es la sombra.
Es cuando de repente tú tienes esos malos pensamientos, cuando tienes esa rabia, esa furia, ese odio, esas ganas de hacer daño.
Es esa cosa que ocultamos, que no dejamos salir afuera, que no permitimos que los demás vean. La sombra son esas cosas que nos avergüenzan de nosotros mismos. Es eso que está dentro, que no lo queremos ver o que nos da miedo ver.
La sombra es lo que en psicoterapia sale a flote.
Vemos lo malo de nosotros mismos, vemos lo oscuro de nosotros mismos. Vemos la sombra. Por eso se le llama así.
La sombra es eso que transmite oscuridad y que hace que nuestra propia luz interna no salga afuera.
La mayoría de los seres humanos queremos que esa sombra no salga, que esa sombra no exista, entonces la reprimimos porque nos da vergüenza.
Cuando tú logras encontrar esa sombra en psicoterapia y logras ver eso que está dentro de ti que te da pena, en ese momento dices: ¡Ah, ya va!
Esta es mi parte buena y esta es mi parte mala…
¿Cómo hago para unirlas?
¿Cómo hago para convertirme en un individuo completo, en un individuo lleno e integro?
Es allí donde la psicoterapia va a decirte: vamos a hacer ese proceso de integración, vamos a encontrarnos en la oscuridad y en la luz para entonces entendernos mejor. Es de eso que se trata la psicoterapia.
Sin sombra no hay luz.
Sepa.
Para consultas psicológicas, escríbeme a esta línea directa. Clic para chatear.
Les contaré una anécdota que jamás he contado y que creo que merece la pena hacerlo.
Hace tiempo les hablé del tiempo durante el cual viví profundas dificultades económicas. Hubo algo más que pasó en ese tiempo.
Mi papá biológico jamás estuvo conmigo, y mi desesperación era tan grande en ese tiempo desde el punto de vista económico, que a pesar de que él me había abandonado, yo me tragué mi orgullo y lo busqué para pedirle ayuda económica. Él me la dio, y adicionalmente, en ese momento empezó una amistad entre nosotros.
Durante dos años reconstruimos parte de la relación padre e hijo y logramos querernos, pero se murió. Me había vuelto a abandonar. El dejó una herencia (apartamentos, carros, dinero, etc.) y yo en mi desespero tan grande, intenté reclamar eso.
Por motivos que aún desconozco, la herencia no fue repartida (al menos como yo esperaba e imaginaba) y eso me alejó de mis hermanas durante muchos años. Hace poco nos volvimos a reencontrar, y el amor floreció. El tema de la herencia jamás se tocó a profundidad, y ya no importa. Importa que pudimos recobrar los lazos y hoy día impera el amor entre nosotros.
Lo relevante de todo eso es que fueron tiempos horribles para mí. La pobreza, la desesperación y ver como «la herencia» podía «salvarme», y que al final nunca tuve nada, fue quizás el tiempo más oscuro de mi vida, en lo económico.
Hoy veo atrás y me doy cuenta que el dinero es importante, pero el amor lo es más. Que las relaciones se pueden reconstruir, y que el dinero se puede ganar.
Hoy me doy cuenta que cuando pienso en mi papá y en mis hermanas, lo hago con amor y los valoro. Ya no me importa el pasado, y valoro profundamente el presente.
Si estás viviendo algo así, recuerda que tú eres más que tus problemas, que eres más que tus limitaciones, y que cuando todo pase, porque todo pasa, lo más importante es que el amor, en cualquiera de sus manifestaciones, se abra camino.
Sepan.
¿Te gustaría una asesoría psicológica para mejorar tu relación emocional con el dinero?Chatea con mi equipo y pregunta las opciones de atención disponibles. Nosotros sabemos cómo ayudarte. Toca aquí.
A veces nos pasan cosas malas, incluso muy malas, y eventualmente pensamos que son cosas que no nos deberían pasar, sin embargo, nos pasan.
Y justamente cuando esa sensación abruma, cuando esa sensación ataca, es cuando debemos entender que mientras haya vida, la vida continúa.
Y si continúa y nosotros estamos en ella, pues debemos tener la fuerzas necesarias, la pasión suficiente y la energía, para poder subsanar todos los problemas que se nos presenten.
No es que seamos invencibles, es que, sencillamente, somos humanos y los humanos hemos poblado la vida de tal forma que la naturaleza, a veces, se rinde a nosotros.
Es por esto que cuando pienses que todo está perdido, cuando sientas que la situación te abruma, ya no puedes más, entiende, que mientras haya vida, hay esperanza.
Y estas no son palabras cliché, es que son una realidad, porque la esperanza se basa en la comunión entre la experiencia, la fe y la energía suficiente para poder lograr los objetivos.
No rendirse es siempre la opción correcta.
Fracasar, aunque siempre forma parte de la vida, es un peldaño más para que tengas éxito.
Entiende que sin pasión no hay posibilidades de lograr nada, y sin entender que la vida son contingencias y que muchas frustraciones van a atacarte, al final del camino, mientras estés vivo, siempre vas a poder lograrlo.