Las Obsesiones y los Sentimientos

¿Sabes diferenciar cuando en una relación existe el verdadero amor o es una obsesión?

Aquí te cuento la principal diferencia entre una y otra.

Y recuerda, si necesitas ayuda, estamos para ti.

#Relaciones #Amor #Psicología

Recuerda que si necesitas ayuda, o dar un testimonio sobre este tema, puedes ir a los FOROS PSICOVIVIR.

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SOBRE LAS ENFERMEDADES MENTALES Y LOS FAMILIARES DE LOS AFECTADOS

Es muy difícil para quienes padecen enfermedades mentales llevar sus procesos de bienestar emocional.

Y también lo es para los familiares, especialmente para los más directos el entender esos procesos y ayudar desde lo posible a su ser querido.

Por eso este mensaje, porque tanto quien padece la enfermedad como para sus familiares es importante recibir ayuda y apoyo.

#Familia #Enfermedadesmentales #Psicología

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Reeducación Emocional: Cuatro Claves Para Salir De La Caja

Una de las cosas más importantes que los seres humanos vivimos tiene que ver con el proceso educativo. A nosotros nos educan hasta en las emociones, nos educan sobre cómo sentir, nos meten en una caja. A medida que vamos creciendo se producen choques entre lo que nos enseñaron y lo que razonamos, afectando profundamente nuestra mente al punto de convertirse muchas veces en trastornos psicológicos.

Fíjense ustedes: un niño muy pequeñito hace las cosas bien y se le premia, se le da cariño, se le da comida o gratificaciones. Cuando se porta mal se le regaña, se le reprende, a algunos hasta les pegan “porque eso no se debe hacer”.

Entonces el niño aprende que hay conductas que hace que “están bien” y que hay conductas que hace que “están mal”. Ese proceso de aprendizaje se da prácticamente desde el nacimiento. Ahora bien ¿qué pasa con esto?

Que todo te lo educan, incluyendo las emociones. ¿Quiénes nos educan? Nuestros padres, en principio, pero también la experiencia, las cosas que vivimos, nos educa la sociedad, los medios. En la medida en que vamos entendiendo cosas, esto trae como consecuencia un elemento muy importante: tus emociones son educadas.

DE CÓMO NOS ENSEÑAN A SENTIR LAS EMOCIONES

A ti te enseñan a sentir. Quizás es uno de los elementos más importantes que un ser humano tiene que asimilar. Tú no sientes de manera espontánea, tú no sientes porque sientes, no, tú sientes porque te enseñaron a sentir.

Entonces todas esas emociones y todos esos sentimientos están basados en dos principios fundamentales: si haces las cosas bien tendrás gratificación, si haces las cosas mal tendrás reprimenda o regaño. Así es desde la niñez.

En la medida en que vamos creciendo ya no es tan básica nuestra educación. No es: si te portas bien te irá bien y si te portas mal te irá mal, no.

Empezamos a razonar, a entender la vida, y nuestra educación va por otra vía y pasa por un proceso de entendimiento.

Pero -siempre hay un, pero- también ocurre otro problema ¿qué problema? Bueno, que ya tienes tus emociones educadas y en la medida en que tienes las emociones educadas te van pasando cosas en la vida y vas razonando sobre esas cosas de la vida y muchas veces hay choque. Y producto de esos choques surgen emociones, nos confundimos y empezamos a crear paradojas en nuestra mente.

LAS CONSECUENCIAS DE LA MALA EDUCACIÓN EMOCIONAL

¿Y qué pasa con esas paradojas? Vamos confundiéndonos, vamos entrando en conflicto con nuestras emociones. Entonces empieza eso que ustedes conocen: tienes una especie de angelito de un lado y un diablito por el otro.

En ese sentido empezamos a cuestionar todos esos elementos que están en nuestra cabeza y todas esas confusiones y nos convertirnos en personas incongruentes.

¿Qué pasa en la medida en que nos convertimos en personas incongruentes? ¡Vamos a sufrir!

Te pongo un ejemplo. De repente queremos enamorarnos y confiamos en el amor y aspiramos en el amor, deseamos el amor, y cuando lo conseguimos lo echamos a perder, lo dañamos. Empezamos a comportarnos de una manera que está completamente contraria al amor. Empezamos a actuar de forma totalmente irracional  con respecto al amor ¿Por qué? Porque tenemos choque.

Por un lado te dicen que los hombres son malos, son infieles, que siempre van a montar cacho. Por otro lado tú te enamoras de ese hombre y tú quieres darle lo mejor a ese hombre y tú quieres entregarle lo mejor de ti a ese hombre.

Entonces tienes el choque de la educación que te dice que los hombres son malos pero igual quieres y deseas a ese hombre.

Ese es un choque enorme. Y eso se conjuga en tus relaciones, en tus aspectos  emocionales  y te vuelves un ocho.

Pongo el ejemplo de las relaciones pero puede ocurrir para toda experiencia de la vida. De alguna forma dejamos cosas, queremos cosas, pensamos cosas, pero por otro lado nuestra educación nos dice cosas diferentes, nos plantea cosas diferentes.

¡Nos volvemos un ocho por todos esos procesos que nacen de conflictos emocionales basados en la educación!

ENFERMEDADES DERIVADAS DE LA MALA EDUCACIÓN EMOCIONAL

Esa interacción con el medio va a producir enfermedades ¿A qué llamamos enfermedades? Llamamos enfermedades a aquello que interrumpe el curso normal de las cosas internas, las enfermedades mentales.

Entonces empezamos a hablar de depresión, de ansiedad, de trastornos mentales ¿Por qué? porque nos enfermamos, nos llenamos de ansiedad, nos deprimimos porque ya nuestra mente no puede conjugar los elementos que nos educaron versus los que razonamos, lo que deseamos y lo que rechazamos. Es muy grande ese rollo interno.

Todo ese choque que se convierte ahora en enfermedad va creando un círculo vicioso. En ese círculo vicioso intentamos salir de estas enfermedades, de estas anomalías, intentamos salir por nuestros medios y pensamos: si yo me metí en estos problemas yo voy a salir con mi propia cabeza. Eso no tiene sentido.

MI EXPERIENCIA

Antes de ser psicólogo yo pensaba de la misma manera. Recuerdo que en una oportunidad, tenía 17 años, yo le decía a mi mamá: necesito un psicólogo. Mi mamá -de la vieja guardia, en ese tiempo no había una educación propia para entender estas cosas- me decía que no crio un hijo débil, crio un hijo fuerte.

Ahora comprendo perfectamente a mi mamá. Así fue como la educaron, a ella la enseñaron a sentir así. ¿Se dan cuenta que era una mala educación? Siempre necesitamos ayuda y allí es donde entran otro tipo de procesos ¿Por qué? Porque uno de los problemas fundamentales que los seres humanos tenemos es que pensamos que no necesitamos ayuda, pensamos que debemos salir solos, pensamos que salir solos de los problemas es una especie de triunfo del ego.

¡Yo pude salir de eso solo! Es una tontería. Primero te enseñaron y te educaron para eso, y no tiene ningún sentido en la medida en que tú entiendes que siempre vas a necesitar ayuda en cualquier aspecto de tu vida.

Te das cuenta de que la independencia es una fantasía. Los seres humanos dependemos los unos de los otros.

¿Dónde está la anomalía? Cuando dependemos de más, cuando dependemos desde nuestras emociones que no se valoran, cuando dependemos de nuestra baja autoestima, son dependencias patológicas. Allí está lo malo.

Siempre nos enseñan a pensar de esa forma. Nos meten en esa cajita. Y nos podemos frustrar por cosas sencillas porque en esa cajita donde nos metieron nos enseñaron que uno no debe depender de nadie, pero sí dependemos. Nos enseñaron que debemos solucionar todos nuestros problemas, pero hay problemas que no podemos solucionar solos.

BUSCA AYUDA PARA REEDUCAR LAS EMOCIONES

Si buscas ayuda te dicen que pareces pendejo. Esto nos echa a perder las emociones. Por eso traigo aquí mis sugerencias para salir de esto.

1.- Sal de la caja: entiende que pedir ayuda no es dependencia y que ser independiente a ultranza no necesariamente es buena autoestima.

Salir de la caja es un punto medio. Usted va a ver si puede salir por sí mismo de sus problemas. Si no puede, usted pide ayuda y no se siente mal.

2.- No veas las limitaciones: estamos condicionados a ver las limitaciones, a ver permanentemente los problemas, en vez  de ver las soluciones. Y si vemos las soluciones pensamos inmediatamente en los problemas que puede acarrear esa solución. ¡Así no es!

Salir caja es pensar siempre en soluciones, en no ver los problemas como algo negativo.

Alberto barradas – @psicovivir

No veas un problema como un obstáculo del que no puedes salir. Míralo de la manera correcta: mientras tengas vida siempre tendrás oportunidades, en consecuencia, debes estar preparado para ver esas oportunidades. Debes adiestrar tu mente solo para ver soluciones.

3.- Entiende que las relaciones son positivas: uno de los elementos claves que los seres humanos tenemos desde el punto de vista negativo es que nos metemos en relaciones que son insatisfactorias y entonces pasa algo que es fatal. Al meternos en esas relaciones tratamos de luchar, de hacer todo lo humanamente posible y hasta lo imposible para salvar esas relaciones, para tratar que esa relación se acomode, para que pueda ser satisfactoria para ustedes.

Nos enseñaron a casarnos para siempre, hasta que la muerte nos separe. Nos enseñaron a no rendirnos, a no dejar atrás las cosas que no sirven.

¿Qué te parece si te digo que eso no es así? ¿Qué te parece si te digo que si una relación te hace sufrir usted sencillamente debe irse? Seguramente te choca y dirás ¡no puede ser tan fácil! Sí, tan fácil.

Hay que salir de la caja. ¿Por qué usted tiene que luchar por una relación en la que sufre? ¿Por qué hacer que funcione a juro?

¡No tiene sentido! Piénselo. Salga de la caja. Si hay amor uno lucha, pero cuando ya el amor no es suficiente, no te llena, o no lo llena ¿Por qué no te vas?  

Debemos entender que las relaciones no son para sufrir de ninguna manera.

4.- Conéctate con lo bueno: Estamos demasiado pendiente de lo malo, de los que nos critican o nos dicen cosas negativas. Debemos dejar eso para conectarnos con lo bueno, con lo bonito. No se conecte con lo malo. Conéctese con gente que le dé alegría, que le dé motivación y que los critique positivamente.

Si queremos salir de la cajita que nos enseñaron debemos enfocarnos en lo bueno. Es difícil, se los advierto, pero absolutamente posible.

Desde mi punto de vista estas cuatro recomendaciones son claves para salir de la caja, esa caja que te enseñaron y que te genera conflictos, complicaciones, enfermedades, dificultades emocionales. Definitivamente en la medida en que salimos de esa caja, en esa misma medida viviremos mucho mejor, a plenitud. No temas buscar ayuda.

Nostalgia en la navidad: Cómo manejar las emociones en estos días festivos

Con mi amada hija…

Nota: Este artículo está inspirado en el Live que realicé el día lunes 21 de diciembre por Instagram -@Psicovivir. Si quieres, puedes escuchar la edición en audio que te presento a continuación.

Una de las cosas que muchos realmente creen o aspiran de un psicólogo es que te dé herramientas para hacerte sentir mejor, que te dé ánimos y fuerzas para que tú hagas las cosas que tienes que hacer o sientas lo que debes sentir o te comportes de la manera que te debes comportar.

Cuando yo hablo de un psicólogo, sinceramente no aspiro que el psicólogo haga eso, yo no, porque no creo en esa psicología falsa, sin menospreciar a los coach, no creo en una psicología de coach, no creo en que al mal tiempo buena cara.

Mal tiempo, mala cara. Buen tiempo, buena cara.

Es una realidad objetiva que en este año 2020 hemos vivido las cosas más inéditas de toda esta generación humana o seres vivos de este planeta.

Hoy en día no habíamos vivido una pandemia, somos nuevos en esto, y este año nos tocó vivir esto, nos tocó vivir encerrados, perder el trabajo, ver la economía quebrar negocios, nos costó la libertad, pero más que todo nos costó la vida. Mucha gente ha muerto y seguirá muriendo.

Por otro lado, este encierro nos produjo un elemento terrible: cerraron los países mientras que la gente estaba en tránsito y muchos que estaban en otro país se quedaron varados. Por ejemplo, estabas en Colombia y te agarró el cierre en Colombia y vivías en Ecuador. Tú en Colombia y tu familia en Ecuador, por meses.

Y todavía eso está pasando. Hay gente que aún no se ha podido reunir con su familia porque sus países no están abiertos debido al cierre por  la pandemia.

Seré más regionalista: los venezolanos vivimos una dictadura, somos un país destruido, un país tirado por tierra. Venezuela no es un país en estos momentos, no tiene instituciones, no tiene política, calidad de vida, no tiene servicios. Más de seis millones de personas se han ido de Venezuela, es decir, más de seis millones de familias están separadas.

No solo nos pasó esta pandemia, nos pasó Venezuela a los venezolanos, y eso definitivamente es una mala noticia hoy a víspera de navidad.

La realidad es que muchas familias están separadas

ESTA ES LA REALIDAD DE MUCHOS, TAMBIÉN ES MI REALIDAD

Son muchas las familias que vamos a estar separadas, nos vamos a ver por redes sociales, por medios de comunicación y más nada. Y aquellos que estamos en distanciamiento social no estaremos juntos.

Eso causa tristeza, causa emociones negativas, causa un poco de depresión, desesperanza. Y entonces la pregunta sería ¿no debemos sentir eso?

¡Claro que debemos sentir eso! Yo no puedo sentirme alegre y feliz porque no veré a mi hija.

No compartir con ella la navidad, no darle el feliz año. “Escucharé a Psicovivir para sentirme mejor y superar esta nostalgia”.

Me da risa la expectativa, que la gente tenga sentimientos irreales. No hay posibilidades de sentirse bien, la única forma de sentirse bien es que no quieras a ese familiar, es la única forma, pero si ustedes se aman y se quieren, no es una buena noticia entonces.

Vamos a partir del hecho de que no nos podemos sentir bien, vamos a abandonar la idea de que no vamos a sentir tristeza.

No va a pasar eso. ¡Quíteselo de la cabeza! se va a sentir mal, yo ya me siento mal, ese sentimiento está. El primer paso sería aceptar que no estás bien, es aceptar que en este momento estás en nostalgia, estás en duelo deprimido, triste, melancólico.

Por estas cosas la aceptación es fundamental. La resiliencia es la capacidad de reponernos de las adversidades. En sí misma, es el concepto de lo que estamos conversando.

Debes asumir que estás viviendo una adversidad. El primer paso es que esto esta así, que usted se siente así, pero usted no solo se siente así, sus seres queridos también se sienten así.

No finjas que estás bien, asume la realidad de tus emociones

Cometemos un error fatal, tratamos de fingir que estamos bien, asumir que no pasa nada para que el otro no se preocupe. Y no está mal expresar de nuestros sentimientos y lo que estamos sintiendo. A mí me hace falta mi hija. Mi hija me dirá que se siente bien cuando se siente bien y cuando se siente mal también me lo dirá.

Los sentimientos no se deben ocultar. Cuando yo te puedo hablar de mi tristeza y tú me hablas a mí de la tuya, nos damos un abrazo solidario, nos entendemos de alguna forma, nos sentimos mal así sea a través de una cámara.

Yo prefiero decirte desde una cámara que te amo a nunca decirte que te amo. Entonces hay que hablar de eso, no soy partidario de ocultar las emociones, soy partidario de decir las cosas y lo que sentimos.

No te quedes pegado a la autocompasión

Vamos al tercer elemento: se trata de no quedarnos pegados en el sentimiento de autocompasión, porque entonces eso lo va a empeorar. Si ya estamos mal, no podemos asumir actitudes que nos lleven a estar más mal.

¿Qué significa eso? Que una vez que entiendas que te sientes mal, buscas los puntos coincidentes, paliar la situación, la comunicación virtual, los mensajes, nos mandamos regalos, buscamos la forma de unirnos a través de la distancia, buscamos la manera de reducir la nostalgia, la falta del otro.

Es fundamental entender que nos sentimos mal, pero no debemos regodearnos en ese sentimiento, hay que traspasar ese sentimiento. Porque si no, no somos resilientes.

Debemos resolver la situación. No tiene que ver con el hecho de ocultar la emoción, resolver es traspasarlas, nos sentimos mal, pero buscamos sentirnos bien. Allí empieza la inteligencia, esa capacidad de resolver problemas. Utilizo mi inteligencia para saber cómo hacer, es activar esa zona del cerebro para buscar resolver la situación, si no me quedaré en la melancolía y el duelo será peor.

También debemos asumir que todo tiene un contexto. Hay cosas de las que no somos culpables, no debemos sentirnos culpables. No somos culpables de la pandemia, eso sucede en un ámbito macro social. Se trata más bien de aprender a hacer limonada con los limones que tengamos.

DISFRUTA AL MÁXIMO LOS MOMENTOS FELICES, PARA QUE LOS RECUERDES Y TE AYUDEN A SER MÁS FUERTE.

La pandemia nos enseñó a evolucionar y ser más fuertes

Nos tocó hacer esto, aprendamos de esto, aceptemos sin conformarnos, se trata de evolucionar. Creo que en este momento de nuestra vida nos toca evolucionar más fuertes, no hablo de ser agresivo, sino estructurados, no dejar o abandonar o ser la generación de cristal.

La pandemia nos enseñó que el mundo sigue siendo mundos y que la vida se trata de la vida o la muerte, en consecuencia, si nosotros queremos trabajar nuestra nostalgia navideña hay que asumir que estamos en un proceso de vida, en un cambio evolutivo y emocional. Y esas olas que nos arrastran nos llevarán a algún sitio. Ahora debes pasarla agachado o surfearlas.

La nostalgia que es más fuerte es la nostalgia de la muerte. Muchos de nosotros hemos visto morir a nuestros familiares por Covid. Ese duelo es mucho más fuerte de lo que hablamos. Es una sensación que queda, que es permanente, que sabes que es alguien que murió.

¿Ante eso tengo respuesta no? No la tengo, solo tengo formas de afrontamiento. Mi manera es que para mí la muerte solo viene cuando olvidas. Estos seres queridos físicamente mueren, pero en mi corazón no, y no estoy negando la muerte. Recordar que viven dentro de mí. Esa es mi manera de afrontar que la muerte forma parte de la vida, yo creo que de alguna forma asumimos la muerte de nuestros muertos con amor, conciencia y recuerdo. Mantenemos vivas sus memorias y su sentir dentro de nosotros.

Nos toca estructurarnos, nos toca fortalecernos. Vienen estas navidades complicadas. Todo apunta a que nos van a encerrar en enero otra vez. Toca seguir aguantando, resistiendo, luchando, y sobre todo, toca seguir  creciendo en las adversidades.

Rendirnos no es opción y el pesimismo tampoco, hay que usar la resiliencia e inteligencia que este mundo nos está presentado sin ningún tipo de contemplación. Hay que seguir y afrontar la vida que nos tocó vivir.  

PUEDES ESCUCHAR ESTE PODCAST EN SPOTIFY:


Jennifer Lopez, el feminismo en un desnudo

Me parece interesante el caso de @jlo y este desnudo.

Es claro que Jlo es lo suficientemente famosa, talentosa y rica como para andar buscando notoriedad con un desnudo. De hecho, hoy en día un desnudo es cualquier vaina. Ya la exposición masiva de sexualidad en las redes sociales han desensibilizado el morbo por el desnudo. Entonces por allí no van los tiros.

¿Qué necesidad entonces tenía Jlo de hacer un desnudo para la portada de su disco? Allí está el punto: no tenía necesidad. Lo hizo porque quiere, porque está buenísima nivel Dios, y porque le da la gana.

El que tenga 51 años suma a esa libertad. Ella muestra que no hay edad para ser y parecer una diosa. Derrumba el mito de la vejez, y a su vez sirve de ejemplo en cuanto al cuidado del cuerpo, uso de cirugías correctivas, y belleza a través de la disciplina. Lo tiene todo y lo muestra todo.

También derrumba el mito de que si estas buenísima te irá del carajo en el amor. A ella no le ha ido bien. Su último amor le ha salido bastante bien, ojalá le dure, pero si uno ve su historia, se dará cuenta que Jlo las ha pasado verde en el amor. Otra cosa que admirar en ella. Estoy buena, me ha ido mal, pero me importa un carajo, sigo amando.

Jlo representa para mí el feminismo moderno. El que brilla por su propia esencia, el que no necesita denigrar al hombre para ser más mujer. El feminismo que no teme pero que tampoco hace temer. Jlo muestra muchas caras de triunfo con esa foto, y da un excelente ejemplo, no tanto por el desnudo sino por la total ausencia de objetivo implícito en el. Es el poder del “porque me da la gana”.

Eso es poderoso.

Sepan.

En caso de que caigas, levántate y sigue

Les contaré algo sobre ésta foto y el por qué es importante para mí.

Mi familia en algún momento tuvo algo de dinero, y luego ya no más. Durante mucho tiempo fuimos económicamente muy pobres. Aún me acuerdo cuando mi abuela nos ayudaba con dinero para hacer mercado, y mi mamá hacía pastichos para vender.

Hace 25 años yo vivía en un barrio en valencia, sin dinero para colocar gasolina en mi carro y un caucho espichado que tampoco podía reparar. Mi papá le habían embargado su carro por una deuda a un prestamista que no pudo pagar.

En esos momentos tener un carro, viajar, poder disfrutar de las cosas buenas que la vida puede darte, era totalmente impensable para mi. Mi futuro era gris, triste y lleno de dificultades.

Han pasado 25 años. Mis padres salieron de su mala situación económica, con esfuerzo propio y dedicación lo lograron. Yo por mi parte hice lo mismo. Con trabajo constante y disciplinado, honesto y perseverante, sin jamás rendirme, pude salir del barrio y la pobreza.

Hoy, en el desierto de atacama, en mi carro, viajando sin dificultades ni premuras, me recuerdo de esos tiempos, y quiero decirles a todos aquellos que viven dificultades económicas, que si se puede.

Si se puede lograr, y que el requisito fundamental es tener una voluntad de hierro, además de nunca prestar atención a la críticas malsanas, rodearse de gente más inteligente que tu, y jamás estafar a nadie. Con eso, inteligencia y capacidad, puedes lograrlo.

Yo no soy ni más inteligente, ni más capaz que tu. Tampoco tuve más oportunidades que tu, y también me han pasado cosas horribles como a ti. Así que si yo pude, estoy seguro que tu también.

Y cuando llegues, nunca olvides tus orígenes, porque fácilmente puedes volver a caer, así que una vez lo logres, no te sientas mejor que los demás, ayuda al que aún está en el camino, y siempre persigue tus sueños, de manera honesta y sin joder a nadie.

Ayuda siempre al que no tiene, comparte, brinda oportunidades, reparte bonanza, no importa si no es dinero, ayuda con lo que puedas. Me di cuenta en estos años, que si uno gana, debes hacer ganar a quienes te ayuden a hacerlo.

Nunca te rindas y si vuelves a caer, levántate y sigue.