¿Mi esposa y yo estamos separados?

Muchas personas me han preguntado si mi esposa y yo estamos separados. La respuesta es sí.

Nos hemos separado de andar mostrando el amor en redes sociales, de alardear nuestro infinito amor o nuestra maravillosa relación. Nos hemos separado de decirles a uds. que nosotros nos amamos y todo eso.

¿Por qué? Porque nada de eso es así.

Mi esposa y yo hemos tenido peleas, discusiones, tristezas. Hemos tenido crisis, rollos, separaciones momentáneas y conflictos. No siempre nos amamos, no siempre tenemos vidas perfectas, a veces ella me odia un poco y yo a ella.

A veces no nos queremos ver y más bien provoca irse lejos. De hecho, a veces, incluso, hasta provoca buscarse otra pareja.

¿Qué significa eso?

Que somos gente normal. Que vivimos una relación con nuestras propias reglas, con nuestros propios convenios. Ella y yo vivimos una vida bastante poco convencional. Tenemos nuestros acuerdos y maneras de vivir.

Entonces sí, nos separamos de hacer lo que la mayoría hace acá en redes sociales: mostrarse perfectos en vez de mostrarse reales.

Así que no sigan preguntando si nos separamos o no.

Pregúntense ustedes mismos si son felices donde están, con sus parejas o solos. Pregúntense eso ustedes. Es lo que realmente importa.

Si mi esposa y yo nos separamos, jamás haremos «un comunicado», jamás lo vamos a anunciar, y sencillamente la verán a ella saliendo con un moreno (a ella le fascina el cantante Seal), y a mi me verán fundando una mansión Playboy (tengo que inventar un nombre en esa fantasía). Me verán viajando por el mundo y a ella, comprando carteras de lujo en capitales del mundo. O incluso, hasta nos verán viviendo quizás una relación poliamorosa o más bien solos, en la casa, pero en cuartos separados.

¿Qué quiero decir con eso?

Que nuestra relación o no, es a puertas cerradas y que vivimos la vida que hemos elegido vivir, en la forma que queremos, de la manera que queremos, y no a la luz del morbo de las redes sociales, donde si no apareces en foto feliz, entonces «¡ay, se separaron!»

Por último, hoy estamos de aniversario. Una vida juntos y a veces también separados. ❤️


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No hay amores superficiales. Lo que sí hay es gente superficial diciendo te amo…

¡Y gente necesitada creyéndoselo!

Muchos de los amores que se plantean actualmente, están basados en un proceso natural de búsqueda sensual y se alejan del verdadero compromiso que implica estar unidos.

Hay quienes lanzan al viento un «te amo» como si fuera un simple saludo de cortesía. Pero la verdad es que no hay amores superficiales, lo que hay son palabras vacías y gente superficial que juega con los sentimientos de los demás.

Y ahí están los necesitados, los que caen en el juego y se creen todas esas promesas falsas. Gente que se deja llevar por palabras bonitas y cuentos de camino, sin ver más allá de la superficie, sin cuestionar si realmente hay amor o solo una ilusión efímera.

No hay amores superficiales. Lo que sí hay es gente superficial diciendo te amo.

Es fundamental no dejarse llevar por el discurso vacío de quienes no saben amar de verdad. Por quienes ofrecen villas y castillos, pero verdaderamente no plantean un compromiso de relación desde el amor, entendiendo que el amor se construye, y no es solo esa cumbre borrascosa, pasional y sexual de los primeros días.

El amor verdadero va más allá de las apariencias y las palabras bonitas. Lo otro son solo amores superficiales.

Desde mi punto de vista, es un mal social que viene a ser una consecuencia de la revolución sexual de los años 60, donde el hedonismo desmesurado comparado sólo con el libertinaje, da paso a una promiscuidad reprimida que sale a la luz en la forma de relaciones superficiales. Y allí entonces está la gente con baja autoestima, necesitada de amor, que se come el cuento, y viene el desastre.

En fin, todo amor que no esté basado en la mutua comprensión, en la mutua aceptación, en el respeto por el otro, el buen trato, el cariño, la búsqueda mutua del placer y la comunicación franca, puede considerarse un amor superficial.

Quien da ese tipo de amor necesita ayuda psicológica. Y quien lo recibe y lo acepta como un amor real y profundo, también.

Lleve.


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¿Tienes una relación a distancia? ¡Cuidado con esto!

Muchas veces establecemos relaciones a distancia, casi siempre online, y pareciera que este tipo de amores son más fuertes. Y esto tiene una razón de ser: en las relaciones a distancia no solamente te enamoras de la persona que tienes al frente, a través de la pantalla, sino que te enamoras del amor, te enamoras de lo que sientes hacia esa persona, porque la idealizas, la piensas, la fantaseas, y todo esto potencia ese sentimiento de enamoramiento.

¿Esto es bueno o malo? Todo va a depender del nivel de madurez que ustedes tengan y, sobre todo, del nivel de sinceridad que ustedes tengan dentro de la relación.

¿Por qué lo digo? Porque a través de una cámara o del WhatsApp, yo te puedo estar mostrando solo una parte de mí, un aspecto de mí, y eso te hace enamorarte de una parcialidad, no se puede estar seguro de que la persona se está mostrando tal y como es.

Y puede pasar que cuando conoces a la persona, es otra cosa. Y mira que se han visto casos. Se ven por videos, hasta tienen sexo virtual, y cuando se ven en persona, no se gustan.

En todo este proceso de imaginación, de fantasía, agrandaste más los elementos emocionales que te traen como consecuencia que tú vayas exagerando en esa sensación que vas teniendo.

En consecuencia, es fundamental que tengas presente que los amores virtuales o a distancia, tienen en algún momento que convertirse en presenciales.

He visto casos de gente que se compromete en matrimonio, sin conocerse realmente. Eso a mí me parece una locura, corren demasiado riesgo al estar asumiendo que una relación así va a surgir. No, yo creo que no.

Es muy importante que se comprenda que las relaciones tienen que tener carne, tienen que tener piel, tienen que tener esa motivación física que trae aparejado la sexualidad, el compañerismo y la compenetración en personas que se están mirando, frente a frente, y no solo a través de una cámara, de un video o de un mensajito de texto.

¿Que nos podemos enamorar desde la virtualidad y la distancia? Sí, para eso usan las nuevas tecnologías, pero nada sustituye el contacto, nada sustituye la química, nada sustituye el que nosotros nos veamos, nos toquemos, nos compenetremos en vivo y directo.

En conclusión, si vas a tener relaciones virtuales, ten cuidado, mosca con que no te estén vendiendo humo, de qué no te estén montando en la olla, porque lo virtual en esos amores a distancia pueden convertirse en algo muy malo.

Sepa.



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El desespero por el amor: como si la soledad doliera

Noto a tanta gente desesperada por el amor. Es como si la soledad doliera. Es como si, de alguna forma, la sensación de no tener una pareja o compañero, o no tener a una persona que esté al lado tuyo, entonces, sencillamente el mundo se acabó. El autobús te dejó y te quedaste para vestir santos.

Eso es un error.

Eso definitivamente es un convencionalismo social de una moral retrógrada de una sociedad que ya no existe. Las relaciones de amor van y vienen. Las relaciones de amor están o no están. Y realmente, en los momentos de soledad es cuando uno se prepara para recibir un amor diferente.

Es en los momentos de soledad, cuando uno reflexiona, cuando uno entiende, cuando uno procesa. No solamente los temas de soledad, si no también cuando uno está en pareja.

Miren, muchas veces cuando estamos en relaciones de pareja, pues, tenemos problemas, tenemos conflictos, tenemos situaciones negativas.

En consecuencia, muchas veces necesitamos como un pequeño espacio, un pequeño momento de soledad para decir, “ya va, un momentico”. ¿Qué está pasando? ¿Qué estoy haciendo? ¿Cuáles son mis comportamientos anómalos en esta situación?

Y, cuando no tenemos pareja, pues, sencillamente estamos abriendo un espacio con nosotros mismos, para amarnos, para elevar nuestra autoestima, para desarrollar nuestra capacidad amatoria, justamente para recibir el nuevo amor.

El hecho de estar en soledad, no significa que usted tiene que estar desesperado por una relación. El hecho de estar en soledad, no implica que ella duele o que ella es mala, o que ella es absolutamente negativa.

Y les voy a decir un secreto más.

Cuando estamos desesperados por amor, generalmente la soledad es más profunda. Cuando estamos desesperados buscando una pareja, conseguimos al peor bicho de uña o bicha de uña que se nos acerca. Cuando estamos desesperados por pareja, nuestra autoestima se destruye y somos capaces de recibir cualquier cosa, con tal de que medio nos ame, para sentir entonces, que nosotros somos personas somos susceptibles del amor.

Estar desesperado por amor, es también una manera de no amarse a sí mismo.


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Por qué a veces nos quedamos en una mala relación

En estos días atendí a alguien en consulta, y esa persona me decía que no sabía cómo separarse de la persona que le había hecho tanto daño y que además, estaba hablando mal de ella.

Yo lo primero que pensaba era: a esta persona no le duele todo lo que le han hecho. Si esta persona le doliera todo lo que le han hecho, seguramente haría todo para salir de esa relación. Y ese es el mensaje que quiero decirte a ti.

Muchas veces no sales de relaciones, muchas veces no sales de situaciones que te dañan y te causan sufrimiento porque no te duele lo suficiente, porque no estás sintiendo el daño que te están haciendo, porque no estás viviendo a nivel de experiencia personal intrínseca todo el dolor que estás padeciendo, porque si lo vivieras, si lo sintieras, si no fueras inmune a ese dolor, si no te conformaras con migajas, con pequeños momentos, con pequeñas cosas, si te dieras cuenta de verdad todo lo que te afecta, lo más seguro es que esa relación la pudieras dejar.

No digo que sea fácil, pero ponte a pensar en la clase de relación en la que estás viviendo y decide si vale la pena seguir allí. Piensa en ti. Si necesitas ayuda, ven a consulta. Junto a mi equipo, sabemos cómo ayudarte.

El amor impone compromiso

Algo que usted tiene que entender en la vida es que el amor impone decisiones, el amor impone compromiso. O sea, usted no puede tomar decisiones así, a lo loco, porque está enamorado, porque, ajá, el deseo y la cosa, no, señor, no señor.

Usted tiene que agarrar y decir: yo voy a amar. Yo me voy a meter en esta situación. Yo me voy a comprometer en esto. Yo voy a asumir esta realidad. Yo voy a hacer y a tomar decisiones adultas, maduras, porque si no entonces siempre serás como una veleta al viento.

Cuando realmente nosotros queremos meternos en una relación de pareja, la verdad verdadera es que tenemos que decidir meternos con todas las características que implica estar con esa persona y contigo, en consecuencia, tomen sus decisiones, a conciencia, porque el amor impone compromiso.

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