La difícil decisión de separarte de tu pareja

Muchas veces nosotros sabemos que nos tenemos que separar, pero ese no es el problema.

El problema es lo que cuesta tomar la decisión, porque uno no quiere separarse, uno no quiere divorciarse, uno no quiere salir de la relación a la que uno le metió tanto esfuerzo, tanta cosa, tanta vida, y que, de repente, se convierte en tanto dolor y uno dice bueno, pero podemos irnos hacia atrás, o sea, vamos a tratar de hacer lo que éramos cuando estábamos profundamente enamorados.

Es difícil tomar la decisión de separarse. Es complicado decir hasta aquí nos trajo el río. Es sumamente difícil.

El que te diga que eso es fácil de hacer, fulanito, no sabe el dolor que se siente, lo difícil que es la soledad. Lo complicado que es cuando uno está consigo mismo y se dice: Tengo que divorciarme.

Mira, muchas veces, inclusive, hasta los psicólogos no siempre sabemos lo que la otra persona está sintiendo, porque ese dolor es tan fuerte, tan complicado, que es sumamente difícil de vivir. Así que no comas cuento con la gente que te dice que te separes, no comas cuento con la gente que te dice, lánzate por ese barranco, no te preocupes.

No, tu dolor hay que respetarlo, tu sensación de soledad hay que respetarla, no estés haciendo oídos a gente indolente de tus sentimientos. Ese dolor es fuerte, se vive y solamente un profesional quizás te puede ayudar a sobrellevar lo que implica dar ese paso.

Para consultas, encuéntrame en https://psicovivirinternacional.com/

La vida en pareja: infierno y paraíso

A veces la vida en pareja puede ser estar en el paraíso, o vivir en el infierno. La diferencia se establece en la calidad de los acuerdos que se logren, las reglas que se siguen y se cumplen, y también la capacidad de frustrarse ante el hecho de que la otra persona no sea lo que uno esperaba.

Vivir en pareja implica que el amor no tiene garantías, pero la relación necesita de compromisos.

Es importante entender que para llevar una buena relación se necesita comprender al otro, ponerse siempre en los zapatos del otro, y asumir que muchas veces la persona que tienes al frente, no va a llenar tus necesidades, tampoco tiene por qué llenarlas, sin embargo, aún así, se pueden amar profundamente.

Cuando nada de esos ingredientes existe, entonces la vida en pareja se convierte en un infierno donde la comunicación siempre será negativa, dolorosa, y el cansancio sobreviene hasta el punto que se deja la relación, o se deja de amar.

En ese sentido, toca entender que el amor exige compromisos, la relación exige reglas, y violar cada uno de esos elementos siempre va a traer el dolor.


Para consultas y asesorías psicológicas, escríbeme a este chat de WhatsApp. En mi equipo sabemos cómo ayudarte.

El conflicto de pareja siempre es dos

Toda relación que tiene conflicto, sea la razón que sea, es un asunto de dos. Incluso, situaciones en las que claramente uno es el responsable, siempre el otro también es parte del problema.

Por ejemplo, situaciones de infidelidad. La persona infiel lógicamente es la principal responsable de la crisis, pero la víctima también es responsable.

¿Por qué? Por quedarse allí y generar situaciones donde la culpa, la ceguera, la negación y la represión sea la constante, o por no resolver el irse o si se va a quedar, entonces construir una relación abierta, poliamorosa, o como sea que lleguen a un convenio.

Es decir, la responsabilidad está en no resolver qué hacer con la situación derivada de la infidelidad, e incluso el no buscar ayuda, la cual siempre es necesaria en estos casos.

En situaciones de agresión también. Lógicamente el agresor es el responsable absoluto de eso, pero la víctima tiene una responsabilidad importante. ¿Cuál? el no buscar ayuda, el quedarse, el no denunciar inmediatamente, la dependencia, etc. No con esto estoy diciendo que la víctima también es culpable. Estoy diciendo que hay una responsabilidad en el mantenimiento de la crisis.

De hecho, cuando en terapia a una víctima de agresión se le muestra su responsabilidad en el mantenimiento de esas situaciones de violencia o agresión, y se le da todo el apoyo, comprensión y fuerza, es cuando toma las riendas de su vida y se defiende, acusa, busca ayuda y se separa del agresor inmediatamente.

Y así puedo dar muchos ejemplos en los que toda crisis de pareja siempre es un asunto de dos, donde la responsabilidad siempre será compartida y, justamente por eso, se tiene que mirar con objetividad. Cuando esto se entiende, entonces cada miembro en crisis empieza a tomar cartas en el asunto que le compete, toma decisiones y busca resolver o separarse. Cuando se asume la responsabilidad de las cosas que suceden en pareja, las cosas tienden a fluir mejor, ya sea para la separación o para la unión.

Sepa.


Para consultas individuales o terapias de pareja, cuentas conmigo y con mi equipo. Toca aquí para atenderte.

¿Quieres saber si te están siendo infiel?

Si tu pareja anda en procesos de ocultamiento: oculta el teléfono, se pone de espalda para que tú no leas, tiene una cosa allí misteriosa, y anda pendiente para cambiar la pantalla del celular, o anda pegado con una canción, o en las redes, lo más seguro es que, ajá, no está siéndote fiel.

Cuando descubres mentiras recurrentes.

Cuando, de repente, tiene confusión en la manera de estar diciendo las cosas, o se enreda todo en lo que dijo que estaba haciendo, pero no hizo, pero aunque sí hizo pero no lo hizo…jajajaja, ahí también estamos ocultando otro elemento.

¡Aquí huele a caucho quemao!

Y, sobre todo, cuando en las relaciones íntimas empieza a fallar, pero no por motivos del estrés, de la cotidianidad, de los elementos normales de la vida, sino que, bueno, mira, de repente, estábamos muy bien y ahora…

«Vamos a dormir que estoy cansado. No sé, no me quiero bañar. No estoy de ánimo».

Ay, no sé a ustedes, pero aquí huele a caucho quemao…


Escríbeme al WS para ayudarte con este rollo: Toca aquí.

¿Los hijos deben dormir con sus padres en la misma cama?

Me voy a meter en un tema polémico.

¿Los hijos deben dormir con sus padres en la misma cama o no? Lo que llamamos colecho.

Mi respuesta, de pronto a usted no le va a gustar: mi respuesta es NO, NO Y NO.

Durante un tiempo, sí, okey. Más o menos, mientras el niño está tomando el pecho, en ese proceso de unión de la madre con el hijo, se entiende. Estamos hablando entre seis meses a un año, ¿okey? Sí, el hijo en la cama con su madre, el seno, la alimentación, el amor, sin duda alguna. Ya después no, ya después tenemos que ir separándolo paulatinamente a su cama.

Hay que irlo llevando paulatinamente a estar durmiendo solo. Usted puede tener toda la opinión que usted le dé la gana. Yo la respeto. Está muy bien. Sé que la mayoría de la gente cuando tú le dices esta opinión, ataca en los comentarios, me dicen que yo estoy loco tal. Es como que si tú lo estuvieras matando diciéndole eso.

La verdad verdadera es que después de un año, entre entre nueve meses a un año, ya puedes ir llevando a tu hijo paulatinamente, con amor, con mucho amor, puedes ir llevándolo a que esté solo, porque mantenerlo metido en la cama te puede afectar la vida de pareja, también lo puede afectar a él en su desarrollo.

Definitivamente, esa situación va a traer una serie de consecuencias negativas. No hay niños traumatizados porque al año los llevaron paulatinamente y con amor para su cama. Déjese de cuentos de camino. Así que eso es lo que, en mi opinión, debe hacerse. Me da igual que usted venga a insultarme por tener esta opinión.


La crianza no es cosa fácil. Muchas veces nuestra relación de pareja se ve afectada por malos hábitos y situaciones que le consentimos a los hijos. Buscar ayuda es fundamental para evitar males mayores. Venga a terapia con mi equipo, el Team Psicovivir. Sabemos cómo ayudarte.

Pide tu cita aquí