Psicólogo con mención en clínica que un día se montó en su moto, se hizo varios tatuajes, vendió el diván, se olvidó de que se había graduado cum laude y empezó a difundir reflexiones muy personales sobre la vida, llevando un mensaje con el que la mayoría se pudiera identificar y verse reflejado. Hoy convertido en fundador y director ejecutivo de Psicovivir Internacional, la más importante red de psicólogos online de América Latina, sigue marcando pauta en psicoterapia, a través de lo que él mismo llama: la rebelión de la psicología. Como escritor y conferencista, lleva sus reflexiones a millones de personas a través de sus redes sociales y sus giras internacionales. Con un lenguaje cotidiano, lleno de humor y, a veces, sarcasmo, intenta ayudar a mejorar la salud emocional de quien así lo desee. Radicado en Miami, EE.UU.
He ido a varios psicólogos en mi vida. De ellos solo dos quedan en mi recuerdo y, sobre todo, en mi agradecimiento eterno. La primera me hizo llorar casi una semana sin parar, y la segunda me dio tan duro que una vez salí de su consultorio, me fui a pie a mi casa, y olvidé por completo que yo había ido en mi carro a su consulta.
Ambas en su momento me dijeron cosas que yo no quería aceptar de mí mismo. Cosas que en otro tipo de conversación yo hubiese dicho «no estoy de acuerdo contigo», o incluso: «esto lo comparto y esto no». Pero a sabiendas de que estaba en un contexto terapéutico, yo entendía que ellas no me estaban dando una opinión, ni me estaban razonando algo, me estaban mostrando lo que veían de mi.
Esas dos psicólogas fueron cruciales para mí. La primera fue antes de iniciar estudios de psicología. De hecho, yo conocí la psicología y lo que hacía fue gracias a ella. A la segunda fui ya siendo psicólogo, pero metido en mil líos emocionales que me hacían la vida un infierno.
De ellas aprendí que un psicólogo no da consejos, no opina, no debate, no razona. Un psicólogo te muestra quién eres, te devuelve a ti, te enseña lo que tú no ves de ti mismo, y eso duele, siempre duele.
¿Por qué? Porque si no doliera, no te hubieses negado a verlo en ti mismo.
Si un psicólogo te da consejos subjetivos o basado en sus creencias, si un psicólogo te da juicios u opiniones, si un psicólogo califica algo como bueno o malo, si un psicólogo se pone a debatir contigo, no fuiste a un psicólogo, fuiste donde un amigo.
En consulta podemos ayudarte a reforzar tu autoestima, para que tengas más seguridad y andes por la vida más ligero. Escríbeme al WhatsApp para ayudarte.
Simple y sencillo: el cómo te comportas en los momentos difíciles definirán si eres de los que dan cuando aman, o eres de los que solo reciben.
Cuando ves a tu pareja metida en un gran problema y te haces el loco, y solo te preocupas por ti mismo, ya no eres su pareja. Lo mismo pasa con los amigos.
Las relaciones, de pareja o de amistad, en bonanza, nunca son puestos a prueba. Allí la cosa fluye fácil, ¿Verdad?
Es cuando vienen las crisis o los problemas de diversa índole, cuando los amores descubren su temple. ¿Por qué? Porque uno sabe que alguien te ama verdaderamente cuando en las malas está contigo sin ningún tipo de temor.
Por eso estoy convencido de que uno debe valorar solo a aquellos amores que están contigo en las malas, resteados, y sin resquemores.
¿Conclusión?
La pareja y la amistad se miden en las malas y se disfrutan en las buenas. Lo demás es polvo y paja, literalmente.
Simple y sencillo: cuando tu autoestima es fuerte te niegas a mendigar amor o a estar con alguien sin que verdaderamente sientas un vínculo afectivo real. Con buena autoestima te niegas a quedarte al lado de alguien que te maltrata o que no te corresponde.
Si te sientes digno y valioso, buscarás relaciones que te nutran y te hagan crecer.
Si por el contrario, te sientes inseguro y sin valor, buscarás relaciones que refuercen esa idea de ti mismo.
¿Conclusión?
Con autoestima, mandas al carajo al que te venga a j0der, y no andas por allí hiriendo a otros con falsas promesas de un amor que no sientes.
¿Necesitas mejorar tu autoestima? Nosotros tenemos las herramientas y sabemos cómo ayudarte.¡TOCA AQUÍ!
El ser humano no puede predecir el futuro, solo puede intuirlo, someterlo a estadísticas, probabilidades y comparaciones basadas en la experiencia.
¿Cómo podemos prevenir la ansiedad?
Si queremos empezar a tener éxito ante la ansiedad, el primer paso va hacia tener la certeza de que no sabes lo suficiente como para predecir el futuro.
Young woman looking away from window indoors generated by artificial intelligence
Entendiendo que los que viven el hoy jamás andan ansiosos, por eso es fundamental soltar ese afán de predecir lo que aún no ha ocurrido, y peor aún, pensar que lo que va a pasar siempre será catastrófico.
De ser así, la ansiedad ya está en tu vida y eso no se le desea ni al peor enemigo.
Busca ayuda. Ven a terapia. Escribe en este enlace para ayudarte. ¿Sí va?
Una relación llena de conflictividad no está unida por el amor, de hecho, está unida por el conflicto.
No puedes tener una relación sin conflictos cuando en el fondo el conflicto lo llevas dentro de ti, lo traes aprendido desde tu niñez, es tu marco de referencia, la manera cómo entendiste lo que es ser pareja.
Entonces la cosa se complica. ¿Por qué? Porque asumimos que el otro tiene que aguantar nuestras necedades por el hecho de amarnos. La verdad es que si se ama, no nos aguantaría eso.
Smiling young couple in casual clothing outdoors generated by artificial intelligence
Si amamos, es fundamental mantener la relación dentro del límite del amor. Cuando conviertes tu relación en un conflicto, rompiste el límite. ¿Lo ves?
Y por supuesto, toda pareja tiene conflictos y peleas. El asunto es si esa situación es permanente. Al serlo, ya no son pareja, son gente peleando entre sí.
¿Conclusión? Si quieres vivir en amor, abandona el conflicto, deja el drama.
Y si no sabes cómo, ven a consulta. Junto a mi equipo, sabemos cómo ayudarte.
Una vez estuve conversando con alguien que me decía que le era sumamente difícil salir de una relación tóxica. Mi respuesta fue «es que eres poco inteligente». A ella le sorprendió mi respuesta. No sabía si la había insultado o le estaba dando la clave de la solución de sus problemas.
Le explique que la inteligencia es la capacidad de resolver problemas y que su relación era tóxica, en consecuencia, era un problema.
Ella me preguntó cómo resolver eso. Yo le dije que la base fundamental de su incapacidad era el no reconocer que estaba al lado de una relación tóxica. Ese punto de inicio es fundamental: reconocer el problema.
Para hacer dieta de problemas debemos ser capaces de identificar los problemas que tenemos. Entender cuáles son problemas y si verdaderamente la solución depende netamente de nosotros o requerimos ayuda de alguien más, llámese pareja, familia, amigos, o un psicólogo.
Muchas veces la vida nos pesa, y vamos saltando de un problema a otro. Salimos de algunos, pero permanecemos en otros. ¿Por qué? Porque no tenemos certeza de que es un problema en sí.
El cambio empieza por asumir que estás en medio de algo que no puedes solucionar, y cuando te des cuenta de que eso es así, buscarás cómo salir de ese rollo. Lo harás y ya.
Otra cosa fundamental es ver la vida desde la calma, desdramatizar nuestra vida, aplicando mi filosofía de la paz.
Y la paz, desde mi punto de vista, es de todas las necesidades emocionales humanas, la principal.
No echarle leña al fuego también es una manera de verlo. Porque los problemas siempre van a surgir, pero sin duda alguna, hay gente que persigue los problemas, que es adicta a andar metida en un toma y dame, un zafarrancho, un rollo, una cosa.
Hacer dieta de problemas también implica aprender a encontrar la paz interna.
Sepa.
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