EL GUASON NO ES UNA PELÍCULA, ES UNA ALERTA

Análisis (sin spoiler) sobre la película #elguason #thejoker protagonizada por #joaquinphoenix.

Ayer vi el guason y me dejó múltiples emociones. Saturado diría yo.

En mi condición de psicólogo veo muchísima gente normal pero también veo gente con problemas mentales, así que ir al cine a ver la evolución de un enfermo mental no debería sorprenderme. De hecho la realidad siempre supera la ficción, pero en este caso no fue así.

Joaquín hace una opera de actuación. Desde esculpir su cuerpo de forma que el espectador vea que no existe enfermo mental sin efectos en el cuerpo, hasta mostrarnos como la sociedad puede agravar o mejorar a quien podría ser una buena persona a un psicópata narcisista perverso, hace de su trabajo no sólo merecedor de un Oscar, sino de una profunda reverencia.

El guason no es una película sobre el villano de Batman. Es una película sobre el tipo que agarra un arma, se mete en un colegio y mata a niños. Es una película sobre quien se amarra un chaleco bomba y se explota en un centro comercial. Es una película sobre cualquier desconocido, que con sus demonios internos mal atendidos, puede desatar la muerte, la desolación y la oscuridad.

Una denuncia hecha contra una sociedad indolente. Un grito de alerta ante la posibilidad de que estemos cavando nuestra propia tumba. Una sirena de alarma ante el hecho de que si no le damos paso a la bondad, un tipo, solitario, enfermo mental, que alguna vez pudo ser buena gente, puede agarrar un arma y riéndose, puede apagarte la vida.

El guason no es una película, es un alerta.

LA LECCIÓN QUE DEJA PUERTO RICO

Es imposible comparar lo que ocurre en #PuertoRico con lo que pasa en #Venezuela. Pero si podemos extraer algunas lecciones.

1. La sociedad de Puerto Rico no dejó pasar lo que consideró una violacion de sus derechos. No le perdonó absolutamente nada a Rosello.

2. Actuaron en la calle y no pararon. Sin llamado de político opositor ni enfriamiento porque algún político los haya mandado a la casa.

3. No dejaron que el gobierno pasara años controlando todo antes de protestar.

4. No se hicieron con la estupidez de estar pensando en líderes políticos, héroes, y todas esa paja de gesta heroica que sólo trae fanatismo social.

5. La sociedad estaba unida y todos remaron al mismo sitio.

6. Los artistas e influencer no estaban haciendo marketing, estaban luchando de verdad y generando tendencia constante en redes y medios.

En Venezuela no ocurrió así y por eso no se debe comparar.

1. El pueblo idolatró a un militar que se hizo con todo el poder
2. Cuando empezaron los abusos el pueblo dejó que estos pasaran sin hacer nada
3. Se fueron violando las instituciones y el pueblo no le importaba
4. Se violaron la economía y el venezolano era feliz con cadivi
5. Cuando por fin el pueblo empezó a reaccionar, hizo caso a políticos opositores y enfriaban todo constantemente (sigue pasando)
6. Cuando por fin hubo reacción, el régimen era una dictadura y mataba a los ciudadanos (y sigue matando). Ya era tarde.

Es por esto que no se puede comparar pero si se puede aprender. Cuando Venezuela salga del infierno, la lección tiene que ser aprendida.

Nunca más idolatrar a ningún político, nunca más confiar en ningún político y si es militar menos que menos, no dejarse comprar por dinero, clap, “programas sociales”, etc y ante la mínima cosa, no dejar pasar absolutamente nada.